miércoles, abril 14, 2021

La imperiosa necesidad de normalizar el lenguaje inclusivo en la comunicación

Leemos en el blog de Agencia comma un interesante artículo de Laura Seoane, del que ofrecemos aquí un extracto.

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Por Redacción, 29 de marzo de 2021

Pese a todos los avances en materia de diversidad e igualdad de género, toca ahora preguntarse: ¿qué pasa con nuestro lenguaje? ¿Por qué seguimos utilizando normas y reglas desfasadas para comunicarnos en contextos sociales muy diferentes? ¿Por qué levanta tantas ampollas el debate en torno al lenguaje inclusivo?

Y es que quienes trabajamos en comunicación tenemos un papel esencial en este aspecto como agentes socializadores. Para la autora, «por sí solo el lenguaje no es excluyente ni machista; somos las personas quienes le damos un uso machista al utilizarlo para comunicarnos. Para ser más precisa, el lenguaje se ha construido durante miles de años desde una perspectiva excluyente y machista. La definición tradicional de la palabra “hombre” ha sido siempre la de la especie en su conjunto: hombre = especie humana = ser racional. Sin embargo, la palabra “mujer” ha significado durante siglos “la hembra del ser humano”. Se trata del famoso androcentrismo (…)».

Tras las muchas polémicas que han surgido en años recientes sobre el uso del lenguaje inclusivo de género lo más fácil para quienes se resisten al avance de la lengua ha sido quedarse en la parodia. Para ello dan gran juego los desdoblamientos, que han protagonizado burlas y titulares bochornosos. «(…) Pero es que el lenguaje inclusivo va mucho más allá de comenzar todas las oraciones con “las ciudadanas y los ciudadanos”, como se refleja en las múltiples guías existentes sobre el tema que se pueden consultar al final de este post. Además, hoy el concepto de lenguaje inclusivo alude al cuestionamiento de una realidad aceptada hasta hace poco de forma generalizada: que el género es una categoría social dual (masculino-femenino) y todas aquellas personas que no “encajan” en ella no existen», señala Laura Seoane.

«(…) por que muchas veces las palabras duelen, quienes trabajamos con ellas debemos tener la responsabilidad y la sensibilidad de entender su significado dentro y fuera de los diccionarios. Cambiar estructuras que llevan siglos perpetuando desigualdades sociales no es tarea fácil; tampoco lo es mantener una mente abierta y una postura crítica ante realidades que hasta hace poco han permanecido invisibles. Yo misma he tardado días en escribir y revisar este artículo que, ni es perfecto, ni pretende serlo (…)»

Algunas guías para aprender a usar el lenguaje de forma inclusiva:

Guía para un uso no sexista del lenguaje, Fundación ONCE

Guía de lenguaje inclusivo de género, Gobierno de Chile

Guía para el uso de un lenguaje inclusivo de género, ONU Mujeres

Guía orientativa para el uso igualitario del lenguaje y de la imagen, Universidad de Málaga

Guía de comunicación inclusiva, Ayuntamiento de Barcelona


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