miércoles, septiembre 9, 2026

Hallon analiza cómo la IA ha pasado de innovacióntecnológica a fenómeno cotidiano

POR REDACCIÓN, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Hace 25 años, el ecosistema mediático era radicalmente distinto. La información se seguía principalmente a través de la prensa, la radio y la televisión; las redes sociales y los smartphones aún estaban lejos de formar parte del día a día. Hoy la conversación ocurre en tiempo real y la inteligencia artificial se ha consolidado en uno de los grandes protagonistas del debate público.

Coincidiendo con su 25 aniversario, Hallon presenta el informe Del clipping a la inteligencia social, un análisis sobre la conversación en torno a la inteligencia artificial en España entre 2022 y 2025. El estudio ofrece una radiografía de cómo la IA ha pasado, en apenas unos años, de ser una innovación tecnológica a convertirse en un fenómeno de conversación masiva.

La conversación despega

El análisis, realizado sobre la red social X en España, identifica 273.800 publicaciones, 7.742 autores únicos y cerca de 8,9 millones de interacciones relacionadas con inteligencia artificial, ChatGPT, herramientas asociadas y conversación sobre desinformación entre 2022 y 2025.

En ese contexto, la conversación sobre inteligencia artificial acumula 170.655 publicaciones y 3,59 millones de interacciones, consolidándose como una temática estructural dentro de la agenda pública. El mayor volumen se alcanza en 2024, que concentra el 35,8 % de toda la
conversación analizada.

El principal hallazgo del informe es que la conversación sobre inteligencia artificial sigue un patrón reconocible: nace como una innovación tecnológica, se populariza a través del uso cotidiano y, a medida que madura, desplaza el debate hacia cuestiones como la confianza, la
credibilidad y la reputación.

ChatGPT cambia la conversación

Uno de los datos más reveladores del estudio es el papel de ChatGPT como acelerador del debate público sobre inteligencia artificial.

Más de la mitad (51,7 %) de toda la conversación sobre ChatGPT entre 2022 y 2025 se concentró en 2023, el año en que la inteligencia artificial generativa dejó de ser una tecnología especializada para convertirse en una conversación de alcance general.

Pero el dato más significativo no es el volumen, sino la atención que genera. Mientras la conversación general sobre inteligencia artificial registra una media de 21 interacciones por publicación, las publicaciones relacionadas con ChatGPT alcanzan 52,6 interacciones, más
del doble.

Este comportamiento demuestra que el verdadero impacto de una conversación no siempre depende de cuántas veces aparece, sino de su capacidad para captar la atención, generar participación e influir en la opinión pública.

Cuando la confianza entra en juego

Mientras la evolución de la inteligencia artificial abre la puerta a nuevas oportunidades, crece la preocupación y el debate en torno a la credibilidad de la información.

El estudio identifica 1.307 publicaciones específicamente relacionadas con inteligencia artificial y desinformación. Aunque representan el menor volumen del análisis, concentran la mayor carga negativa (9,9 %), situándose como una de las conversaciones con mayor sensibilidad reputacional.

Deepfakes, manipulación de contenidos, verificación o autoría son algunos de los temas que protagonizan esta conversación y que ponen de manifiesto que el reto ya no consiste únicamente en generar información, sino también en garantizar su credibilidad.

25 años interpretando la conversación

Para Bernardo Posada, CEO de Hallon, la inteligencia artificial representa uno de los mejores ejemplos de la velocidad a la que evoluciona hoy la comunicación.

«La gran diferencia ya no es solo tecnológica, sino estratégica. En este cuarto de siglo hemos vivido la transformación de los medios, los canales y la velocidad informativa. Sin embargo, el verdadero hito ha sido comprender que el valor ya no reside en el simple acceso al dato, sino en descifrar su significado para tomar decisiones acertadas».

Esta evolución ha transformado radicalmente las reglas del análisis de medios. La disciplina ha dejado atrás el seguimiento puramente cuantitativo para convertirse en una consultoría estratégica, donde el éxito ya no se mide por el volumen de impactos recopilados, sino por la capacidad de interpretar de qué se está hablando realmente.