sábado, julio 2, 2022

El descanso como potenciador de la creatividad en comunicación

ARTÍCULO DE JUDIT SÁNCHEZ TORNER (CALMA STUDIO) / Conseguir mantenernos creativos a lo largo del tiempo es cada vez más retador. La infoxicación, la hiperconectividad y la fugacidad nos impiden cultivar esta herramienta de manera completa que es básica para poder prosperar.

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Por Judit Sánchez Torner, Fundadora de Calma Studio / 23 de junio de 2022

Cuando llevamos tanto tiempo inmersos en un mar revuelto nos olvidamos de que cuando está en calma sentimos claridad e inspiración porque no estamos apagando fuegos, sino centrándonos en prestar atención a cada segundo que pasa.

Claves de comunicación en creatividad

El descanso abre las puertas a la magia de la creatividad y estas tres claves principales te impulsarán a coger el lápiz o el teclado y construir una comunicación exitosa y creativa.

1. Escribe tu propia definición de descanso

Bien sabemos que venimos condicionados por la sociedad, nuestra cultura, nuestras raíces y nuestras creencias. Lo que nos rodea nos limita y, a su vez, nos expande. Es cuestión de revisar qué entiendes por descanso y cuál es la definición que te impulsa, que deja atrás cualquier tipo de culpabilidad y que se puede integrar en tu día a día.

2. Desconecta para encontrar nuevas historias

Hay tanta información de absolutamente todo que hace tiempo que sobrepasa el límite de ser abrumador. Dejar aparte todo aquel medio digital que nos bombardea, aunque no queramos, es clave durante los momentos de descanso. Se trata de conectar con uno mismo porque es cuando nos separamos de estas fuentes inacabables de información que damos permiso a nuestros sentidos a que capten las historias que ocurren verdaderamente a nuestro alrededor.

Fijarnos en lo cotidiano, en lo sencillo y conectar con lo físico es aprender a dotar de sentido pleno cualquier aspecto de la vida. Y si somos capaces de conseguirlo en lo más rutinario, podremos trasladarlo en el campo de la comunicación en todas sus vertientes.

Un trayecto tan sencillo como ir de casa al trabajo y del trabajo a casa puede ser un momento idóneo para entrenar esta capacidad de observar e integrar historias. Sin forzar, simplemente activando nuestra presencia y con la voluntad de dejarnos nutrir.

La neurociencia ha demostrado que el cerebro en reposo no está inactivo, sino todo lo contrario. Sigue trabajando en segundo plano mientras podemos disfrutar de momentos que nos llenan y que ocupan el territorio de lo personal.

Por lo tanto, las pausas no son para nada improductivas y, muchas veces, pueden ayudarnos a destrabar aquello que estaba estancado e incluso encontrar alternativas más novedosas y alineadas en proyectos en los que estamos trabajando.

3. Cultiva la práctica de las pausas deliberadas

Debemos permitirnos espacios de digestión de todo aquello que nos ocurre para comprobar si estamos en el rumbo correcto o existe uno más favorable. Si no paramos motores, nos relajamos y nos escuchamos, va a ser imposible darnos cuenta de dónde venimos y hacia dónde queremos ir.

Recuerda que cada uno escribe su propia definición de descanso pero, también, de sus pausas. No hace falta irse lejos, estar un mes de vacaciones o pedir una excedencia. Una pausa, si está bien hecha, es como la primera gota de aceite que cae al prensar las olivas: condensada, pura y de altísima calidad. Pueden ser 20 minutos de meditación, un paseo por el campo, un café en tu cafetería preferida, una sesión de cardio, un baile improvisado, un baño en el mar… Lo que sí es importante es elegir otro espacio, movernos para sentir que todo cambia.

Los estudios apuntan que necesitamos repetir una acción una media de 21 días para que se convierta en un hábito. Imagina poder tener espacios de descanso pleno durante 21 días. Estoy segura de que no querrás dejarlo.

Una buena manera de seguir conectados con las historias sin usar ningún tipo de filtro condicionante es la escritura automática, justo al levantarnos por la mañana. Así dejamos vía libre a nuestra mente y abrimos un espacio que puede darnos ideas nuevas y más frescas.

El gran reto aquí es mantener en constante equilibrio nuestra vida profesional, nuestra vida personal y el descanso. Aprender a balancear y, sobre todo, ser constantes en ello conlleva la mayor fuente de creatividad.

Convierte el descanso en un libro abierto de páginas blancas

Imagina tener un libro en el que, sin esfuerzos, se van llenando sus páginas de historias que te inspiran y que te sirven como detonantes para diferentes proyectos. El descanso te permite cultivar esa escritura sin filtros, encontrar historias sin buscarlas y conseguir que la creatividad se integre en cada una de las palabras que utilices.


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