sábado, julio 4, 2020

Comunicación interna: pautas para abordar la nueva normalidad

Hoy más que nunca los empleados necesitan que sus empresas transmitan confianza y seguridad a la hora de afrontar la vuelta al trabajo. Y es en estos momentos de incertidumbre cuando los directivos y mandos intermedios tienen que demostrar su capacidad de liderazgo.

Por Marian Marco, Directora Comunicación Interna de Roman / 22 de mayo de 2020

Las compañías afrontan esta nueva etapa aportando información y actuando con transparencia. Son momentos complejos en los que tenemos que ir con la verdad por delante, porque está en juego la credibilidad de los directivos y la de la organización. Por ello, es clave describir la situación aportando datos e información objetiva sobre cómo se va a llevar a cabo la desescalada y a quiénes va a afectar, así como en caso de dispersión geográfica de las plantillas viendo cómo se actúa en cada zona del país, según las fases en las que se encuentren.

Nos encontramos con que la mayoría de empresas llevarán a cabo una “desescalada” por etapas en función del número de empleados con los que cuenta la organización. La mayoría baraja la incorporación del 10% de su plantilla para el próximo día 1 de junio y se prevé alcanzar el 100% de los empleados, si todo va bien, a partir del próximo 1 de septiembre. La salud de los empleados es lo primero para todas las organizaciones con las que trabaja Roman y el tema de adecuar los diversos espacios de la compañía se ha convertido en una prioridad.

Con mensajes claros, primero de agradecimiento, por el esfuerzo que han realizado y que van a seguir realizando durante los próximos meses, y después destacando los pequeños o grandes logros que entre todos se vayan consiguiendo. Esa vuelta a la oficina se articulará en la mayoría de casos alternando en estos meses el trabajo presencial con el teletrabajo. Debemos ir contando el presente, explicando qué hacemos y cómo afrontamos esta etapa, pero siempre con la vista en el futuro, con metas y objetivos claros para avanzar y adaptarnos a esta nueva realidad.

Todas las compañías con las que trabaja Roman se han decantado por transmitir información en tres momentos clave: comunicación previa, la semana antes, aportando información sobre cómo se va a llevar a cabo, envío de mensajes el día previo de la incorporación, con un mensaje de optimismo y recordando las claves protocolarias de cómo hay que volver, y por último el mismo día de la incorporación con mensaje de la alta dirección y recorrido de los espacios para dar a conocer los nuevos usos de los mismos.

Como para cualquier aspecto de la comunicación interna, el proceso de la vuelta a la oficina, requiere de un tono empático, con múltiples soportes de comunicación y con un escucha activa por parte de las empresas.

Con empatía, mostrando sensibilidad y poniéndose en lugar del otro, generando así un marco de confianza que devuelva a los equipos la motivación y el compromiso necesario para afrontar esta nueva etapa con optimismo.

Con la tecnología como nuestro mejor aliado, apostando por la utilización de los diferentes canales que tengamos a nuestra disposición (email, teléfono, whatsapp, videollamadas), pero sobre todo por aquellos en los que podamos obtener un feedback directo de nuestros equipos.

Con escucha activa, tomando el pulso a los equipos e invitándoles a hacernos partícipes tanto de sus inquietudes como de sus propuestas e iniciativas para mejorar procesos, productos y servicios que nos hagan mejorar y crecer como compañía ante esta nueva realidad. Además, muchos empleados necesitan hoy más que nunca sentir cerca, muy cerca a su empresa ya que es el ente en el que más confían, por encimas de autoridades y otros posibles referentes.