domingo, octubre 25, 2020

La nueva estrategia de ‘no-comunicación’ de la Reina Letizia

La Casa Real ha dado un giro silencioso en la estrategia de imagen pública de la Reina Letizia. El cambio ha estado provocado por la difícil situación que vive la Familia Real por los escándalos del Rey Emérito y la austeridad que exigen la crisis de la pandemia.

Por Redacción, 12 de octubre de 2020

Letizia, con ayuda de su equipo y de una de las personas de su mayor confianza, el jefe de Relaciones con los Medios de Comunicación, Jordi Gutiérrez, ha decidido dar un giro en la comunicación de la Casa, según señala el diario El Español

La nueva imagen busca alejarse del glamour y los actos festivos que muchas veces rodean las apariciones públicas de Letizia. Y sustituirlo por mensajes para “revalorizar el trabajo y de poner en valor a la Corona, en un momento en que todo parece estar en contra”.

Según el análisis de El Español, el cambio ya se está dejado ver “en los actos que ha protagonizado en las últimas semanas demuestran estos hechos y su actitud ante ellos lo confirma. Sin ir más lejos, el momento que protagonizó el pasado 30 de septiembre durante su visita al madrileño barrio de Vallecas. Letizia asistió a una reunión con la Confederación Salud Mental España, cuya sede está situada en el barrio de Entrevías, distrito de Vallecas. La zona había sido confinada una semana antes debido a su elevado índice de contagios por Covid-19 entre los vecinos”.

La esposa de Felipe VI no sólo se negó a cancelar su presencia en la cita, sino que insistió en acudir y al terminar la reunión se paró, cumpliendo las distancias de seguridad y demás medidas de protección, durante unos minutos para charlar con varios vecinos. «Se ha bajado hasta de los tacones. Se terminaron las distancias (ficticias): la idea es que se vuelva más cercana, que la gente se dé cuenta de lo que vale. Que la vuelvan a ver cómo la veían cuando llegó a Zarzuela como una más, una mujer que nació entre esas casas y no en un palacio», cuenta una fuente autorizada citada por el diario.

Otro aspecto llamativo de esta nueva estrategia comunicativa es el hecho de que, desde hace más de dos meses, la esposa de Felipe VI no estrena nada en su vestuario. La austeridad parece ser la nueva seña de identidad. “Ahora es más frecuente verla siempre con trajes de chaqueta sencillos, en tonos neutros, zapato plano y maquillaje casi natural. Se han quedado en casa las pestañas postizas y el tinte de pelo, ha decidido dejarse las canas”.