POR MEDIS GROUP, 28 DE OCTUBRE DE 2026
La inteligencia artificial está transformando la manera en la que los consumidores descubren, comparan y valoran productos antes de comprarlos. El sector de la moto no es una excepción. Hoy, una pregunta a ChatGPT o Gemini puede convertirse en el primer contacto de un futuro comprador con una marca. Pero hay algo que la tecnología todavía no puede sustituir: la confianza en una recomendación especializada y las sensaciones de conducir una moto.
De buscar en Google a preguntar a ChatGPT
Hasta hace unos años, quien quería comprar una moto comenzaba consultando revistas especializadas, foros, páginas web o preguntando a otros motoristas. Hoy, a ese proceso se suma un nuevo interlocutor: la inteligencia artificial.
Preguntas como «¿Qué moto puedo comprar con el carnet A2 para viajar?» o «¿Cuál es la mejor trail para utilizar a diario?» pueden obtener respuestas con modelos, características y comparativas en cuestión de segundos.
Según el Observatorio Cetelem, el 48 % de los consumidores encuestados recurre a herramientas de inteligencia artificial para solicitar recomendaciones antes de comprar. Aunque no es un dato específico del mercado de las motocicletas, refleja un cambio en los hábitos de búsqueda y decisión.
Para los fabricantes, esto plantea un nuevo desafío. Ya no basta con conseguir visibilidad en buscadores y redes sociales. También resulta importante entender qué información encuentran los asistentes de IA sobre sus modelos y qué marcas aparecen cuando un usuario solicita una recomendación.
La credibilidad sigue siendo fundamental
La llegada de la inteligencia artificial generativa ha dado protagonismo al GEO (Generative Engine Optimization), una disciplina orientada a mejorar la presencia de marcas y contenidos en las respuestas de los asistentes de IA.
Sin embargo, el reto va mucho más allá de una cuestión técnica. Estos sistemas pueden utilizar información de fabricantes, medios especializados, comparativas y otras fuentes disponibles. Aunque ninguna marca puede garantizar su aparición en una respuesta, disponer de contenidos relevantes, accesibles y fiables contribuye a construir una presencia digital sólida.
En este escenario, los periodistas especializados y los creadores de contenido adquieren una importancia especial. Sus pruebas, análisis y experiencias permiten conocer aspectos que una ficha técnica difícilmente puede transmitir.
El periodismo especializado aporta conocimiento técnico, rigor y capacidad de comparación. Los creadores, por su parte, conectan con comunidades específicas mediante formatos cercanos y experiencias personales. Ambos desempeñan funciones complementarias.
Como señalaba Claudio Borlaf, COO de Medis Grupo, durante su reciente participación en el programa Skiller Talks de Negocios TV, la clave está en la credibilidad y la autenticidad de quien transmite la información.
Para las marcas, esto significa que el objetivo no debería ser únicamente generar más contenidos o acumular visualizaciones, sino conseguir que sus motocicletas sean conocidas, probadas y analizadas por prescriptores relevantes para su público.
La experiencia que ninguna IA puede sustituir
La inteligencia artificial puede ayudar a comparar modelos, resolver dudas y seleccionar alternativas antes de visitar un concesionario. Pero comprar una moto sigue siendo una decisión en la que intervienen factores que difícilmente pueden trasladarse a una pantalla.
La ergonomía, la respuesta del motor, el comportamiento dinámico o la confianza que transmite una motocicleta son aspectos que adquieren su verdadero significado cuando el usuario tiene la oportunidad de conducirla.
A ello se suma un componente emocional especialmente importante en el mundo de las dos ruedas. Durante su entrevista, Claudio recurría a una imagen reconocible para cualquier motorista: esa sonrisa que aparece debajo del casco cuando una moto consigue transmitir exactamente lo que esperábamos de ella.
Por eso, las pruebas de producto y las experiencias reales siguen siendo fundamentales dentro de las estrategias de comunicación.
Un ejemplo es MotoGarage, la plataforma propia de Medis Grupo para la gestión de flotas de prensa, que facilita las pruebas de motocicletas a periodistas y profesionales especializados.
La tecnología puede acercar al consumidor a una motocicleta, pero la experiencia real sigue siendo determinante para valorar si es la adecuada.
Descubrir, confiar y experimentar: tres claves para las marcas
La transformación del proceso de compra obliga a los fabricantes a trabajar de manera coordinada los diferentes puntos de contacto con el consumidor.
Desde nuestra experiencia en comunicación y marketing especializado en el sector de la moto, identificamos tres momentos fundamentales:
1. Descubrir. El primer contacto con una motocicleta puede producirse a través de un asistente de IA, un buscador, un vídeo o una publicación en redes sociales. Las marcas necesitan una presencia digital consistente, con información actualizada y contenidos que respondan a las necesidades reales del comprador.
2. Confiar. Una vez identificadas varias opciones, el consumidor necesita contrastarlas. Las pruebas de medios especializados, las experiencias de creadores y las opiniones de otros usuarios aportan argumentos que ayudan a construir credibilidad y valorar las diferentes alternativas.
3. Experimentar. El concesionario, las jornadas de pruebas y las experiencias de marca permiten pasar de la información a las sensaciones reales. Es el momento de comprobar si la moto responde a las expectativas generadas durante la investigación.
Estos tres momentos forman parte de un mismo recorrido. Una marca puede conseguir una gran visibilidad digital, pero si no genera confianza ni facilita el contacto con el producto, estará desaprovechando buena parte de su potencial.
La tecnología cambia el camino, no la esencia de la decisión
La inteligencia artificial está modificando cómo los consumidores se informan y se relacionan con las marcas. Para el sector de la moto representa una oportunidad para mejorar la visibilidad de los productos y conectar con compradores cada vez mejor informados.
El desafío no consiste únicamente en conseguir que ChatGPT recomiende una motocicleta, sino en construir una estrategia que acompañe al consumidor desde su primera búsqueda hasta su experiencia real con el producto.
La inteligencia artificial puede influir en qué moto entra en la lista del comprador. La confianza y la experiencia real siguen siendo decisivas para elegir cuál se queda en su garaje.







