domingo, marzo 3, 2024

Emprender con una agencia de comunicación: oportunidades y dificultades

ALBA PRIETO Y SERGIO FLECHA (REAL MARKETING Y COMUNICACIÓN) / Emprender tiene esa dicotomía. Puede ser gratificante. Pero también puede ser frustrante. Significa libertad. Aunque también conlleva horas de sacrificio. Y así sucesivamente con cada aspecto que se quiera analizar a la hora de poner en marcha un negocio. Y una agencia de comunicación está incluida en este desafiante pero bonito embrollo.

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Por Alba Prieto y Sergio Flecha (Real Marketing y Comunicación) / 12 de junio de 2023

Más allá de la burocracia inicial para dar de alta una empresa como pueden ser los estatutos, los pasos por notaría, apertura de cuenta bancaria y aportación de capital, etc. Una vez está todo, toca salir al mundo y comenzar la andadura.

Tras dos años en marcha, hay varios aspectos que repasamos con cariño. Porque aunque siempre hay obstáculos, el balance es positivo.

Dificultades de emprender con tu agencia de PR

Lanzar tu propia marca de una agencia de comunicación es un precioso reto lleno de dificultades. Entre ellas, destacaríamos estas cinco como las que más nos han influido a nosotros en estos dos primeros años de andadura.

  • Cuantificar los gastos. Esta es la primera dificultad que se puede mencionar. Como en cualquier negocio, en una agencia hay inversiones que, a simple vista, pueden no estar contempladas. Parece que solamente es necesario un ordenador y un teléfono. Pero más allá del material hay gastos fijos que se van sumando poco a poco en los primeros meses o años.
  • Diferenciación. En comunicación sabemos que es importante buscar un posicionamiento, con una diferenciación de marca. En las agencias, como proveedores de servicios, también. Aunque se puede ir variando y moldeando, es recomendable tener unas bases desde el lanzamiento.
  • En línea con la diferenciación está la especialización. Una agencia de nueva creación debe intentar dirigirse a un sector del que sea especialista para tener más oportunidades de negocio. Esto es complicado porque, al empezar, la necesidad de facturar puede llevar a la agencia a aceptar clientes o proyectos fuera de su fortaleza en cuanto al sector o en cuanto a los servicios. Salvo que la empresa la conforme un amplio grupo de expertos en distintas materias y se puedan prestar servicios de todo tipo, la especialización es clave para la diferenciación.
  • Requisitos mínimos. Conseguir cuentas es complicado. Más allá de los contactos comerciales que se tengan o se busquen, llegan oportunidades en las que, sin esperarlo, se establecen unos requisitos mínimos que no se pueden cumplir. Por ejemplo, hay concursos en los que se pide un mínimo de facturación en el ejercicio anterior por lo que, si la agencia es joven y tiene menos de dos años, es fácil que no se hayan alcanzado aún determinadas cifras de negocio. O la necesidad de contar con una oficina física, uno de los puntos que primero se eliminan al emprender por dos motivos, tanto por ahorro de costes como porque la pandemia nos enseñó que el teletrabajo funciona. 

Oportunidades al montar tu agencia de comunicación

Teniendo claros los retos anteriores, es el momento de centrarse en todas las oportunidades, que no son pocas. Estas son las cinco que más nos han marcado como personas y como agencia de comunicación:

  • Aprendizajes. Cuando trabajas en una agencia y luego decides crear la tuya propia vas a aprender. Mucho. De todo. Desde la parte de administración y contabilidad, hasta qué funciona mejor a la hora de vender tus servicios e, incluso, aprendes nuevas herramientas tanto para el día a día de tu negocio como para utilizar a la hora de prestar servicio a tus clientes. 
  • Recomendaciones. Si algo puede llegar a sorprender, y mucho, son las recomendaciones. En dos años se va forjando un tejido de contactos que van siendo “embajadores de tu marca”. Personas que te recomiendan porque ya han probado tu servicio y han quedado contentos, así como antiguos clientes o periodistas con los que ya has tenido mucha relación y no dudan en recomendarte. Como persona, no tanto como agencia. Pero sin duda es una grata sorpresa y beneficia a tu agencia.
  • Colaboraciones. Esta oportunidad va ligada a uno de los retos, el de la especialización. El hecho de estar centrado en un servicio concreto (o dos), puede generar una red de contactos con otras agencias complementarias con servicios incluidos en el marketing y la comunicación que tu agencia no presta. Esta red permite incrementar las posibilidades de negocio y alcanzar cuentas que, de forma independiente, serían imposibles.
  • Ampliación de la base de datos. “Cada agencia vale lo que vale su agenda de contactos”. Empezar a gestionar una agencia nueva y tener una base de datos es relativamente sencillo. Y más si se emprende tras trabajar en otra agencia, ya que tienes en mente variedad de periodistas a los que volver a contactar para generar el listado con sus datos de contacto. Pero lo bonito llega cuando, poco a poco, en los primeros años echas la vista atrás y el listado de contactos inicial se ha incrementado con nuevos profesionales del periodismo que hasta el momento no formaban parte de tu vida profesional.
  • Marca personal. Al gestionar tu propia agencia eres la cara visible. Y la oportunidad de comunicar tu marca, tu agencia, conlleva a su vez una repercusión positiva en la marca personal. Se recuerdan las marcas, pero se recomiendas las personas que hay detrás de ellas. Por eso mismo, es aconsejable trabajar la comunicación de la agencia incluyendo a las personas que forman parte de ella.

Todas estas dificultades y oportunidades son una pequeña muestra de lo que supone gestionar una agencia de comunicación con dos años de vida. Existen muchas más. Cada persona y cada agencia es un mundo y se enfrenta a retos similares con distintas tonalidades. Pero, como indicábamos anteriormente, el balance siempre es positivo.


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