Political Intelligence nació como primera firma profesional de Asuntos Públicos en España hace 25 años. Con motivo de este aniversario, entrevistamos a su fundador y socio director Javier Valiente.
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Por Redacción, 23 de marzo de 2026
Javier Valiente inició su trayectoria profesional en Bruselas, hace ya más de 30 años, cuando en España los Asuntos Públicos todavía no existían como práctica profesional. A principios de los 2000 regresó a España, con el reto de desarrollar la actividad de Asuntos Públicos en nuestro país con la apertura de la sede española de Political Intelligence (PI).
Desde entonces, ha dedicado su carrera profesional al desarrollo de PI y a la construcción y consolidación del sector de los Asuntos Públicos a través de APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales, de la que los socios fundadores de PI España fuimos impulsores hace ya casi 20 años.
Este año Political Intelligence cumple su 25 aniversario. ¿Cómo resumirías la evolución de la firma desde sus inicios hasta hoy?
Nacimos como la primera firma profesional de Asuntos Públicos en España hace 25 años, y desde entonces hemos crecido y evolucionado liderando al sector, convirtiéndonos en una referencia en nuestro campo por nuestra experiencia, equipo, cultura de empresa, rigor, solvencia y cartera de clientes.
En estos 25 años, ¿cuáles han sido los grandes cambios que has observado en el ámbito de los Asuntos Públicos y el lobby en España?
Hemos pasado de trabajar en un sector casi inexistente y sin profesionales de los Asuntos Públicos y lobby en 2001, a convertirnos en un sector estratégico para el sector empresarial en el desarrollo de su estrategia corporativa, contribuyendo sustancialmente a la consecución de sus objetivos reputacionales y de negocio.
Cuando comenzasteis, la actividad de lobby era mucho menos visible que ahora. ¿Cómo ha cambiado la percepción social y política de esta profesión?
Hace más de dos décadas había mucho desconocimiento sobre nuestra actividad. Las multinacionales y las asociaciones que más trabajaban con Bruselas sí que entendían la importancia de los Asuntos Públicos, pero el resto no eran conscientes de la necesidad de contar con asesoramiento profesional y experto en este ámbito, de igual forma que contaban con agencias o firmas asesoras en el ámbito jurídico o de la comunicación. Además, los políticos tampoco estaban muy habituados, salvo aquellos que habían trabajado en Bruselas u ostentaban cargos institucionales en el Parlamento Europeo. A nivel social también había un gran desconocimiento sobre nuestra actividad.
Todo eso ha cambiado gradualmente en este cuarto de siglo, gracias a la profesionalización del sector y al impulso al mismo a través de iniciativas como APRI, que impulsamos desde PI los directores de nuestra firma como miembros fundadores.
Actualmente, tanto el entorno político como la sociedad son mucho más conscientes de nuestra actividad, y del rol que jugamos a la hora de canalizar la participación del sector empresarial y el tercer sector en la definición y desarrollo de políticas públicas y regulación sectorial.
¿En qué momento dirías que el sector dio un salto cualitativo en términos de profesionalización?
La creación de APRI fue sin duda un momento clave en 2007, así como el progresivo aterrizaje en España y participación de los profesionales que veníamos de Bruselas para el desarrollo de un sector profesional de los Asuntos Públicos en nuestro país.
¿Qué tipo de clientes tenéis y cuáles son los principales servicios que ofrece?
Nuestros clientes son principalmente empresas y asociaciones de referencia en sus respectivos sectores de actividad, con los que trabajamos en una relación de partenariado en el largo plazo, adaptando nuestros servicios a sus necesidades concretas en cada momento.
Esto incluye servicios más clásicos como la inteligencia, el análisis regulatorio o los planes de engagement junto a otros más innovadores como la creación de alianzas ad hoc, los Policy Comms, la Licencia Social para Operar o la articulación y desarrollo de sus departamentos de Asuntos Públicos.
Political Intelligence ha tenido siempre vocación internacional. ¿Qué peso tiene hoy Bruselas en la estrategia de las compañías españolas de Asuntos Públicos y cómo ha cambiado esa relación en estos años?
Bruselas siempre ha sido importante, dado que la mayor parte de la regulación y políticas públicas desarrolladas a nivel nacional vienen de la capital europea. Nuestra oficina y equipo en Bruselas, con más de 50 profesionales y 30 años de experiencia, nos proporciona apoyo y es un gran activo sin duda para nuestros clientes.
¿Cómo afecta la creciente polarización política al trabajo de los profesionales de los Asuntos Públicos?
Desde PI siempre hemos subrayado nuestra independencia y no adscripción política. Esto nos ha permitido ser siempre percibidos como una firma profesional, que trabaja con todos los partidos y responsables políticos, y que representa los intereses de sus clientes ante todos ellos.
Por otro lado, es cierto que la polarización dificulta el alcance de pactos de estado y la búsqueda de consensos entre partidos políticos y grupos parlamentarios. Esto nos obliga a buscar de forma más creativa puntos de conexión y acuerdo entre los mismos, que proporcionen mayor estabilidad al entorno político y regulatorio para evitar los impactos negativos en la actividad empresarial.
¿Cuál es el perfil (o perfiles) de los consultores que trabajan en Political Intelligence?
Son profesionales inquietos, dinámicos y rigurosos, que construyen una relación profesional en el largo plazo con los clientes, intentando adaptarse a sus necesidades en todo momento y, al mismo tiempo, ofreciéndoles su visión estratégica y su criterio, basado en los 25 años de experiencia de PI en Asuntos Públicos,
Mirando al futuro, ¿cuáles crees que serán los principales retos del sector de los Asuntos Públicos en los próximos cinco o diez años?
La aplicación de la Inteligencia Artificial de una forma operativa, al tiempo que segura y rigurosa, es sin duda un reto, pero para nosotros es fundamental seguir manteniendo, más allá de dicha aplicación, la minuciosidad, rigor y análisis basado en la experiencia y conocimiento de nuestro equipo de consultores.
Otro reto es el de contar con cada vez más profesionales de los Asuntos Públicos, con experiencia y formación adecuada, a los que poder integrar en nuestros equipos y los de nuestros clientes en un momento de crecimiento sostenido del sector.
Por otro lado, la aprobación de una regulación de la actividad de Asuntos Públicos a nivel estatal es otro reto pendiente, aunque en este caso es un reto de los políticos y responsables públicos, para el que PI y el sector, representado por APRI, lleva peleando desde hace muchos años.
Como Socio Director, ¿cuáles son tus prioridades estratégicas para Political Intelligence en esta nueva etapa tras el 25º aniversario?
Creemos en el crecimiento orgánico, pero para nosotros, como firma boutique especializada en Asuntos Públicos y Policy Comms, lo más importante no es crecer en tamaño, sino seguir manteniendo la calidad de nuestros servicios y entregables, la actitud dinámica y proactiva de nuestro equipo en la relación con nuestros clientes y la confianza de los mismos, para seguir proporcionándoles apoyo en el largo plazo, como llevamos haciendo desde hace muchos años.
Como dato para refrendar este compromiso, la relación media ininterrumpida de relación profesional con nuestros clientes en España es superior a los 6 años, contando con distintos clientes para los que llevamos trabajando en nuestro país desde hace 10, 15 o 20 años ininterrumpidamente.
¿Quieres comentar algún otro tema de interés?
Tenemos que proteger y cuidar a nuestro sector, entre todos los profesionales y firmas de Asuntos Públicos, para velar por su transparencia y reputación y que así las empresas y asociaciones sigan apostando por nosotros como socios clave en sus estrategias empresariales. Desde PI, ese es nuestro compromiso y objetivo para los próximos años.
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