miércoles, marzo 11, 2026

Ruth Pavon (Directora General de Levin): «En salud, los Asuntos Públicos no pueden ser reactivos”

Ruth Pavon es cofundadora de Levin Public Health Affairs, firma especializada en Asuntos Públicos, Acceso al Mercado y Comunicación Corporativa en el sector salud. En su opinión, esta actividad constituye una función estratégica clave para anticipar y convertir la complejidad regulatoria en ventaja competitiva.

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Por Redacción, 11 de marzo de 2026

Ruth Pavón cuenta con más de 25 años de experiencia en entornos nacionales e internacionales, donde he desarrollado un gran conocimiento del marco regulatorio, institucional y político sanitario. Ha liderado equipos, proyectos estratégicos de alto impacto y procesos de interlocución complejos en entornos altamente regulados.

Compagina su actividad profesional con la docencia en Deusto Business School y mantiene un firme compromiso con la profesionalización, la transparencia y el fortalecimiento ético de los Asuntos Públicos en salud.

Levin nace para dar respuesta a una necesidad muy concreta: profesionalizar y elevar estratégicamente los Asuntos Públicos en el sector salud.

La salud es un entorno extraordinariamente regulado, técnico y sensible desde el punto de vista social. No se puede abordar desde una lógica generalista. Requiere una comprensión profunda del sistema sanitario, de sus tiempos, de su lenguaje y de sus dinámicas políticas e institucionales.

En un entorno con múltiples stakeholders y una creciente complejidad normativa, no es suficiente trabajar la incidencia, el acceso al mercado o la comunicación de forma aislada. Los Asuntos Públicos deben actuar como un paraguas estratégico que integre todas estas dimensiones. Y no pueden ser reactivos: son una función estratégica clave para anticipar y convertir la complejidad regulatoria en ventaja competitiva. La estrategia institucional ya no es un complemento, sino una palanca esencial de competitividad y sostenibilidad para las organizaciones.

El primer gran reto es la complejidad multinivel. La descentralización autonómica obliga a trabajar con una visión estratégica que combine ámbito nacional, autonómico e incluso europeo, adaptando el posicionamiento a cada territorio sin perder coherencia.

El segundo reto es lo que muchos ya denominan un auténtico “tsunami regulatorio”. El volumen de reformas, nuevas normativas y marcos de evaluación exige capacidad de anticipación, análisis de impacto y posicionamiento temprano. Ya no es viable reaccionar cuando la norma está cerrada.

Y, además, la salud está en el centro del debate público. Eso incrementa la exigencia reputacional y la necesidad de transparencia, legitimidad y diálogo estructurado con todos los stakeholders.

Más que servicios aislados, nuestros clientes demandan visión estratégica integral en un contexto de enorme presión regulatoria. Necesitan una inteligencia regulatoria avanzada, análisis de escenarios, evaluación de impacto y acompañamiento en el diseño de posicionamientos sólidos y coherentes en distintos niveles institucionales.

También observamos una creciente demanda de estrategia parlamentaria y gestión estructurada de stakeholders, pero siempre desde una lógica integrada, porque la interlocución puntual ya no es suficiente.

El valor está en ayudar a las compañías a leer el entorno con anticipación y a convertir la complejidad regulatoria en una ventaja estratégica. Porque hoy quien anticipa, compite mejor.

Ha habido una evolución muy clara. Hace años, los Asuntos Públicos se percibían como un área de soporte, activada ante necesidades concretas. Hoy, las compañías más maduras los integran como función estratégica clave y, en consecuencia, están dotando a estos departamentos de mayor entidad y recursos.

En este entorno regulado y altamente expuesto que es el sector salud, los Asuntos Públicos deben anticipar escenarios, construir posicionamiento y contribuir directamente a la sostenibilidad del negocio. Las compañías que han entendido esto han dejado de verlos como un coste reputacional y los han incorporado como un activo estratégico.

Levin forma parte de Grupo Tándem, un grupo de empresas especializadas en salud que integra capacidades estratégicas, científicas y creativas bajo un mismo propósito: llevar la salud a todos los ámbitos de la vida.

En nuestro caso, nos permite disponer de dos centros de excelencia transversales que son diferenciales: un departamento científico y otro creativo. Esto significa que los proyectos institucionales no solo se construyen desde el análisis político o regulatorio, sino también desde el rigor científico y desde narrativas capaces de conectar con los distintos públicos del ecosistema sanitario. Esa combinación de estrategia, ciencia y creatividad aplicada fortalece nuestra propuesta de valor y nos permite ofrecer soluciones más sólidas y con mayor impacto.

Estamos viviendo un proceso claro de profesionalización. Las organizaciones entienden cada vez más que los Asuntos Públicos no son únicamente interlocución, sino análisis político, planificación estratégica, construcción de alianzas y posicionamiento a medio y largo plazo.

En el ámbito sanitario, esta evolución es especialmente visible por la presión normativa y la complejidad territorial del sistema. Además, el desarrollo de marcos regulatorios en materia de transparencia, como el Proyecto de Ley de transparencia e integridad de las actividades de los grupos de interés, todavía pendiente de aprobación, contribuirá a reforzar la legitimidad de una actividad esencial en cualquier democracia: el diálogo estructurado entre sector público y privado.

Es importante entender que el lobby es una herramienta dentro de los Asuntos Públicos que consiste en ejercer influencia de forma legítima y estructurada sobre la toma de decisiones públicas.

Durante años ha estado rodeado de cierta connotación negativa, pero la realidad es que es una actividad necesaria en los sistemas democráticos. Las decisiones públicas se enriquecen cuando incorporan la visión de los sectores afectados. El reto no es cuestionar la influencia, sino garantizar que se ejerza con transparencia, ética y reglas claras.

En ese sentido, estamos avanzando hacia una mayor profesionalización, con más códigos de conducta y una mayor exigencia social e institucional de transparencia, lo que contribuye a normalizar y fortalecer esta función.

Nuestro objetivo es consolidarnos como una de las firmas de referencia en Asuntos Públicos, Acceso al Mercado y Comunicación Corporativa en el sector salud. Pero ese crecimiento debe ser coherente con nuestro propósito, llevar la salud a todos los ámbitos de la vida, y a nuestros valores, compromiso con la salud, apertura, colaboración, transparencia y curiosidad.

Queremos seguir profundizando en la especialización sectorial, reforzar nuestro equipo y acompañar a nuestros clientes en un entorno cada vez más complejo. Aspiramos al liderazgo, pero desde la prudencia estratégica y el compromiso con la salud como impacto social, no solo como sector económico.

Debe combinar tres dimensiones: conocimiento técnico profundo del sistema sanitario, capacidad estratégica de anticipación y criterio ético.

Sin comprensión real del entorno sanitario -su marco regulatorio, la estructura multinivel del sistema, los procesos de acceso y los distintos stakeholders que intervienen- no se puede aportar valor.

Pero tampoco basta con el conocimiento técnico: es imprescindible interpretar tendencias, anticipar escenarios y traducirlos en estrategia.

Y, por último, actuar siempre con integridad y transparencia. En un sector tan sensible como la salud, la legitimidad profesional es tan importante como la capacidad técnica.

Me gustaría subrayar que los Asuntos Públicos no siempre son visibles, pero son fundamentales para construir marcos regulatorios más sólidos y espacios de diálogo más maduros. Cuando se ejercen con rigor, ética y visión estratégica, contribuyen no solo a las organizaciones, sino al fortalecimiento del propio sistema sanitario.


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