domingo, junio 16, 2024

Comunicación y eventos, entre las profesiones más estresantes: técnicas fáciles para evitarlo

REDACCIÓN Jueves 15 de febrero de 2018

Ejecutivo de RR.PP. y organizador de eventos se encuentran entre las profesiones más estresantes, según una encuesta de CarrerCast.

Reuniones continuas, viajes, preocupaciones cuando aparece una noticia negativa de nuestra empresa… Son muchas las situaciones que, en el día a día de los profesionales de la comunicación y la organización de eventos, provocan momentos de estrés. ¿Qué podemos hacer para superarlo?


EVITAR PENSAMIENTOS ESTRESANTES.


Una percepción negativa del lugar de trabajo puede crear estrés, aunque no existan aparentemente causas objetivas para ello. Puede que algunos profesionales del sector sufran estrés porque perciben peligro en su puesto. En estos casos, los psicólogos consideran muy eficaces las técnicas de reestructuración cognitiva para evitar pensamientos deformados. Así, se puede aprender a no interpretar los problemas en función de quién tiene la culpa y centrarse en buscar soluciones; evitar los razonamientos emocionales, o no obsesionarse con tener siempre la razón.

 

CONTROLES FÍSICOS DE LA TENSIÓN.

 

Tensión arterial, el pulso, la frecuencia cardíaca y respiratoria… Son síntomas que delatan que tienes estrés. En estos casos, existen medidas sencillas como son las técnicas de relajación, dar paseos a diario o hacer ejercicio físico. La alimentación también es importante. Conviene reducir el consumo de grasas, cafeína, alcohol, tabaco, azúcar y sal.

 

SEPARAR LA VIDA PRIVADA DEL TRABAJO.

 

Conviene, en la medida de lo posible, no abusar de las comidas de trabajo, no llevar tareas a casa ni asistir a clubes y actividades de empresa. Es mejor reservar el tiempo de ocio para actividades en un entorno social diferente al trabajo.

 

FACILITAR LA PARTICIPACIÓN DEL EQUIPO.

 

Es imprescindible que cada uno de los miembros del equipo tenga bien definidas sus tareas y que se les permita participar en la toma de decisiones que afecten a sus puestos de trabajo. También se debe fomentar la diversidad de los talentos y de los puntos de vista, para que todos puedan sentirse valorados.

 

AJUSTAR LOS CONTROLES.

 

A muchas personas les resulta estresante que se les sometas a un control continuo sobre su trabajo; otras se pueden estresar por una falta de supervisión de sus tareas. El directivo debe saber qué personas necesitan trabajar de forma más autónoma y quiénes esperan que hable con ellas con cierta frecuencia y les diga que van por el buen camino

 

OFRECER EL APOYO NECESARIO.

 

Un error habitual en la gestión de los equipos es ofrecer recompensas exclusivamente cuando los rendimientos son excepcionales. Este tipo de premios fomenta la competitividad entre los empleados y destruye el espíritu de colaboración necesario para evitar las posibles tensiones. Para garantizar el apoyo necesario a su equipo debe disponer del tiempo suficiente para atender las demandas de sus colaboradores.