POR MARTA PELOCHE, PROJECT DIRECTOR DE BELIEVERS. / 16 DE JULIO DE 2026
En un contexto donde la comunicación ha dejado de ser una función exclusivamente corporativa para convertirse en una competencia de liderazgo, las organizaciones demandan nuevos perfiles capaces de generar credibilidad, construir autoridad y conectar con sus públicos.
Hablamos con Vanessa Izquierdo, directora general de Sagardoy School, que nos recibe con motivo del lanzamiento del Máster Executive en Influencia y Divulgación Estratégica, el primer máster executive en España que aborda la influencia como una competencia estratégica para el liderazgo, el negocio y la reputación.
Con una trayectoria consolidada formando a directivos y profesionales en liderazgo, gobierno corporativo y transformación empresarial, Sagardoy School da ahora un paso más incorporando una disciplina que está redefiniendo la manera en que empresas, expertos y emprendedores construyen autoridad y generan impacto.
Puedes conocer el máster aquí
La influencia ha dejado de ser un concepto exclusivo del entorno digital. ¿Qué ha cambiado para que hoy hablemos de ella como una competencia estratégica para cualquier profesional?
Durante años identificamos la influencia con la capacidad de alcanzar grandes audiencias en redes sociales. Sin embargo, esa visión ya no responde a la realidad del mercado. Hoy la influencia tiene mucho más que ver con la capacidad de generar confianza, compartir conocimiento y construir credibilidad que con el número de seguidores. Es una competencia que trasciende el entorno digital y que resulta clave para cualquier profesional que quiera liderar, emprender o divulgar conocimiento.
Las empresas operan en un contexto mucho más abierto, donde clientes, empleados, inversores o la sociedad esperan conocer quién hay detrás de los proyectos y qué propósito los impulsa. En ese escenario, la capacidad de comunicar con criterio, construir autoridad desde el conocimiento y generar relaciones de confianza se ha convertido en un activo estratégico. La influencia ya no consiste en tener visibilidad, sino en ser capaz de transformar el conocimiento y la credibilidad en valor para las personas, las organizaciones y la sociedad.
Cada vez vemos más CEOs, fundadores y expertos con una presencia pública muy activa. ¿Qué papel juega hoy la comunicación en el ejercicio del liderazgo?
La comunicación pública de las organizaciones ha estado tradicionalmente concentrada en departamentos especializados. Hoy esa realidad ha cambiado. Las personas esperan conocer quién toma las decisiones, entender la visión que hay detrás de una empresa o institución y escuchar directamente a quienes la lideran. Esa cercanía contribuye a fortalecer la cultura corporativa, aportar transparencia y reforzar la legitimidad de las decisiones ante sus diferentes grupos de interés. Los líderes ya no solo gestionan equipos o toman decisiones; también se convierten en la voz de sus organizaciones y contribuyen de forma directa a su reputación.
¿Qué nuevas competencias están demandando las empresas a los perfiles directivos y profesionales que hace apenas unos años no estaban sobre la mesa?
El mercado laboral está evolucionando hacia perfiles mucho más versátiles. Se necesitan profesionales capaces de desenvolverse en entornos cada vez más complejos, comprender el impacto de tecnologías como la inteligencia artificial, trabajar de forma transversal y adaptarse con rapidez a nuevas formas de trabajar y de relacionarse con empleados, clientes, inversores o la sociedad.
En definitiva, las organizaciones demandan perfiles que combinen especialización técnica con una visión más amplia del negocio y una mayor capacidad de adaptación. Ese cambio está redefiniendo las competencias que las empresas consideran estratégicas para afrontar los retos de los próximos años.
.
¿Qué necesidad detectasteis para decidir lanzar un máster centrado en Influencia y Divulgación Estratégica?
Hace diez años hablábamos del auge de la economía de la influencia. Hoy hablamos de su consolidación y de su profesionalización. Hemos visto cómo esta actividad ha evolucionado hasta convertirse en un ámbito que genera oportunidades de negocio, con un impacto directo en la reputación y el liderazgo: marcas, empresas y creadores compiten por la atención digital. En Sagardoy School llevamos años formando a directivos y profesionales en aquellas competencias que transforman las organizaciones. Nuestro foco siempre ha estado en el liderazgo, la gestión de personas, el gobierno corporativo y la transformación empresarial. Precisamente por estar tan cerca de empresas y líderes, detectamos que estaba surgiendo una necesidad que todavía no estaba cubierta: la capacidad de construir influencia, comunicar con criterio y generar confianza se estaba convirtiendo en una competencia estratégica para cualquier profesional, independientemente de su sector.
Paula Ordovás dirige el máster y fue una de las primeras creadoras de contenido en España en convertir su influencia en un proyecto empresarial. ¿Qué aporta su trayectoria a la visión del máster?
Paula Ordovás representa muy bien la evolución que ha vivido esta industria en los últimos quince años. Fue una de las primeras creadoras de contenido en España en desarrollar un proyecto empresarial a partir de su marca personal, en un momento en el que no existían referentes, formación especializada ni un marco profesional definido. Ha vivido en primera persona la transformación del sector y ha sabido adaptarse a cada una de sus etapas, combinando emprendimiento, comunicación y negocio.
Esa trayectoria aporta al máster una visión difícil de encontrar en un planteamiento exclusivamente académico. Como directora del Máster, Paula ha participado activamente en la definición de los contenidos para que respondan a las necesidades reales del mercado y reflejen los retos a los que hoy se enfrentan quienes quieren desarrollar una actividad profesional con impacto público.
Desde el inicio tuvimos claro que queríamos que los alumnos aprendieran directamente de quienes están construyendo esta industria. No sólo de académicos, sino también de las personas que cada día toman decisiones desde las plataformas, las marcas, las agencias, los medios, el emprendimiento o la creación de contenido. Esa conexión constante con la realidad del mercado es uno de los grandes valores diferenciales del máster y, unida al rigor académico de Sagardoy School, nos ha permitido desarrollar una formación con una visión profundamente práctica, estratégica y conectada con la evolución del sector.
Uno de los aspectos diferenciales del máster es que combina estrategia, comunicación, negocio y marco jurídico. ¿Por qué era importante abordar la influencia desde una perspectiva tan transversal?
Porque hoy la influencia tiene implicaciones que van mucho más allá de la comunicación. Quienes desarrollan una actividad con impacto público toman decisiones de negocio, gestionan su reputación, firman contratos, protegen sus derechos de imagen, afrontan cuestiones fiscales o incorporan herramientas de inteligencia artificial a su trabajo. Entender la influencia únicamente desde la creación de contenido sería ofrecer una visión parcial de una realidad que es mucho más compleja.
Desde el inicio tuvimos claro que el máster debía responder a esa complejidad. Por eso, además del conocimiento académico de Sagardoy School, contamos con el apoyo de BELIEVERS, consultora responsable de la conceptualización académica del programa, el diseño de sus contenidos y la configuración del claustro docente. Su experiencia acompañando a empresas, instituciones y líderes en procesos de posicionamiento, influencia y construcción de reputación ha permitido trasladar una visión estratégica y alineada con las necesidades reales del mercado al diseño de este máster. El resultado es una formación que aborda la influencia desde una visión integral y prepara a los profesionales para ejercerla con la misma exigencia, criterio y responsabilidad que cualquier otra función estratégica dentro de una organización.

El claustro reúne a directivos, emprendedores, expertos en comunicación, plataformas digitales y creadores de contenido. ¿Qué aporta esa combinación de perfiles?
Uno de los principales retos al diseñar el programa era construir un claustro que reflejara la realidad de la economía de la influencia. Hoy ya no puede entenderse únicamente desde la creación de contenido; es un ecosistema donde conviven plataformas, marcas, emprendedores, expertos, comunicación, inteligencia artificial, reputación y negocio. Nuestro objetivo era que los alumnos aprendieran directamente de quienes están liderando esta transformación.
Por eso el máster se abre con la visión estratégica de Mauro A. Fuentes, experto en estrategia de contenidos y crecimiento digital. A partir de ahí, el programa incorpora la perspectiva de las grandes plataformas con Pilar González (YouTube) y Ana Gómez, con experiencia en TikTok, Meta, Twitter y Yahoo; la medición con Ana Moyano (Kolsquare); la visión de las marcas con la visión de las marcas con Teresa Zamora (ILUNION Hotels) y Beatriz del Río (Farlabo); la estrategia de comunicación, reputación e inteligencia aplicada con Vanesa Peloche (BELIEVERS.) ; el liderazgo empresarial con Javier Goyeneche (ECOALF); el emprendimiento con Laura Corsini (BIMANI) y Paula Babiano (Balbisiana); y la divulgación y creación de contenido con perfiles como Alexandra Pereira, Begoña Pérez (La Ordenatriz) o el cardiólogo Aurelio Rojas, que demuestra cómo el conocimiento experto puede convertirse en una voz de referencia con un enorme impacto social.
Para cerrar, ¿crees que dentro de unos años seguiremos hablando de la influencia como una disciplina específica o simplemente será una competencia inherente al liderazgo?
Igual que hoy nadie entiende la comunicación, la negociación o la gestión de equipos como competencias ajenas al liderazgo, estoy convencida de que la capacidad de comunicar con criterio, generar confianza y representar a una organización formará parte de las competencias básicas que se esperan de cualquier directivo o profesional con responsabilidad.
Esa realidad no responde a una moda impulsada por las redes sociales, sino a una transformación profunda de la forma en que las empresas se relacionan con su entorno. Por eso creemos que la influencia debe entenderse como una competencia de liderazgo y no como una habilidad reservada a determinados perfiles profesionales.
En este contexto, nuestro papel como escuelas de negocios no es solo formar para las necesidades del presente, sino anticiparnos a los cambios que marcarán el futuro del mercado laboral . Este máster nace precisamente con esa vocación: contribuir a la profesionalización de una competencia que, dentro de unos años, probablemente dejaremos de identificar como una disciplina específica porque estará plenamente integrada en la manera de ejercer el liderazgo.
Para más información, entra aquí.







