martes, marzo 5, 2024

José Luis Sánchez (Accenture): «El premio de Periodismo Accenture y yo hemos crecido juntos”

José Luis Sánchez es coordinador de las Relaciones con Medios de Comunicación de Accenture en España y Portugal. En esta entrevista, hace un recorrido por la historia de los Premios de Periodismo Accenture, así como sus objetivos y funcionamiento.

Por Redacción, 18 de diciembre de 2023

El Premio de Periodismo Accenture nació en 1999, a los pocos meses de su ingreso en la empresa, con el objetivo de ayudar a abrir las relaciones entre los profesionales de la información y la compañía, al tiempo que prestigiar la profesión y reconocer la labor divulgativa de los medios, siempre bajo principios de transparencia e independencia.

Mantiene, desde entonces, su espíritu pionero, ya que su primera denominación fue Premio de Periodismo sobre Comercio Electrónico. Entonces, se empezaban a ver vallas publicitarias con las primeras direcciones web de las marcas… Hoy, En España, la cifra de negocio por comercio electrónico ya ha superado los 18.000 millones de euros y sigue subiendo.

En la primera década de los 2000, se creó la categoría de Economía Digital. «Hay que recordar que, por ejemplo, Apple lanzó su primer iPhone en 2007y que el pasado año la economía digital española contribuyó un 22,6% al total del PIB. En 2018 abrimos las categorías de Inteligencia Artificial e Industria 4.0, un momento en el que aun casi nadie conocía el valor de la IA generativa o qué podría significar el uso de los gemelos digitales en sectores como el aeronáutico o el energético», explica Sánchez.

Por último, y desde 2021, se premia también los trabajos sobre digitalización sostenible y es que, en la actualidad, la mitad de los consumidores ya no compra marcas que considera no sostenibles.

Desde 1999, y hasta hoy, el premio ha contado con la participación de más de 6.000 periodistas, 18.000 trabajos presentados y 48 premiados de medios nacionales, generales, especializados, regionales o sectoriales.

Fundamentalmente, destacar y apoyar el papel que desempeñan los profesionales de los medios de comunicación, tanto por su capacidad predictiva como por la capacidad para marcar la agenda y las tendencias más disruptivas. Una profesión que, como todos sabemos, se mueve en entornos complicados y bajo unas condiciones laborales no siempre óptimas, y que, aun así, nos acerca la actualidad social y económica hasta nuestras pantallas del móvil o televisión.

Este gran objetivo es el que nos ha hecho no sólo continuar, sino enriquecer, cada una de las 25 ediciones que de manera ininterrumpida se han ido sucediendo año tras año, con el consiguiente esfuerzo de la compañía al mantener el premio en momentos de crisis financiera, pandemia e incertidumbre geopolítica. Un apoyo que, como cualquier cabecera que se precie, ha mantenido la periodicidad y el compromiso con su audiencia.

Lo que realmente favorece tener una buena y sana relación con los medios es trabajar siempre con sólidos contenidos informativos, respeto mutuo, con un criterio real de win-win y principios de honestidad y credibilidad. Además, por supuesto, de conocer perfectamente los tiempos y formas con los que funcionan todas y cada una de las redacciones. Esto es básico.

Nuestro Premio de Periodismo ayuda a conocer a nuevos profesionales, reconocer buenos trabajos, descubrir temáticas, tratamientos y formatos novedosos, infografías visuales, espacios audiovisuales originales y, además, poder compartir todo ello con un Jurado externo diferente cada año y un Consejo Asesor estable que nos ayuda a seleccionar a los nueve finalistas -entre los más de mil trabajos presentados en cada una de las últimas ediciones-. Aquí quiero agradecer el trabajo que entidades como Forética, Pacto Mundial, FundéuRae, Fundación Tomillo y Red.es han venido realizando en esa labor de análisis, valoración y selección. Una prueba más de la trasparencia de todo el proceso.

La clave quizá haya residido en la importancia que la propia función de Comunicación Corporativa/Relaciones con Medios ha ido adquiriendo en el seno de Accenture a lo largo de estos 25 años. La cultura de comunicación se ha ido incrementando entre los sucesivos equipos directivos, así como el conocimiento, respeto y colaboración con esta función estratégica. Sin ese apoyo -directo de todos y cada uno de los presidentes de la compañía- habría sido muy complicado mantener el premio. Bien es cierto que este programa es muy valorado por nuestra red global de Corporate Communications y es considerado una de sus best practices. De hecho, fue el que inspiró un premio semejante en Argentina y otros países hispanohablantes donde Accenture tiene presencia.

Cada año nos esforzamos en convocar un jurado diferente y diverso, representativo de la realidad económica, social, científica, cultural y académica de nuestro país. El presidente de Accenture es, de hecho, el único representante de la compañía, el resto de los miembros es externo. Cuidamos también que estén representadas las distintas áreas geográficas del país, con diversidad también de género, edad y formación. En este tiempo hemos tenido desde un premio Príncipe de Asturias -Juan Luis Arsuaga-, hasta la primera mujer española astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea -Sara García-, pasando por el campeón europeo y olímpico de karate -Damián Quintero-, o la escritora y académica de la RAE -Soledad Puértolas-, además de los principales presidentes y CEO de las mayores empresas y bancos de nuestro país. Una media de entre diez y doce personalidades distintas cada año que confieren al premio un carácter multidisciplinar, muy apropiado para dirimir el proceso final.

Primero está el trabajo del Consejo Asesor que, mediante un criterio único y estandarizado para todos los integrantes, determina los nueve finalistas que se elevan a la votación del jurado. Los criterios que siguen unos y otros tienen que ver -entre otros- con el contenido -divulgación, impacto de la tecnología y la innovación en la sociedad-; la redacción/locución -corrección gramatical, equilibrio de tecnicismos y lenguaje claro y la adecuación del lenguaje al tipo de medio-; y el tratamiento informativo -número y diversidad de fuentes, elementos gráficos/infográficos y originalidad e innovación del tema-.

A un miembro del jurado que repitió su rol durante tres años consecutivos por su conocimiento de la profesión, le gustaba decir: “este el único premio de periodismo de todos los que participo que nadie me dice quién tiene que ganar…” Más allá de la anécdota es una muestra más de la solidez de la metodología y la independencia de posibles influencias.

Es importante resaltar la función social del Premio. En cada edición, Accenture incluye un accésit solidario destinado a colaborar con un par de proyectos sociales. Por cada trabajo presentado, la Fundación Accenture dona doce euros al proyecto seleccionado por cada periodista. De esta manera, y con una media de mil trabajos presentados, cada proyecto obtiene una cantidad cercana a 6000 euros. Una acción muy valorada, tanto en el entorno del tercer sector como por la totalidad de los participantes.

Por la génesis del concepto y su desarrollo total, creemos que este Premio es una acción de comunicación corporativa 360º ya que aúna contenidos relevantes, interés periodístico, relaciones institucionales de primer nivel y función social contrastada.

Justo es reconocer el papel original de Jesús Gómez-Salomé -hace 25 años en Burson- Marsteller (BCW hoy)- y el trabajo desarrollado por la agencia CVA en esta última etapa, más allá, por supuesto, de todas las personas del área de Media de Accenture que han colaborado a lo largo de estos años. Todas y todos hemos ayudado a que este programa sea un referente en el panorama de la comunicación española – galardonado, entre otras, como una de las 100 Mejores Ideas de Actualidad Económica en 2017-.