POR REDACCIÓN, 25 DE MAYO DE 2026
Puente Romano Marbella no es solo un icono del lujo en la Milla de Oro, también es uno de los mayores motores económicos de la provincia. Con una plantilla que alcanzará los 1.900 profesionales este verano (frente a los 800 que formaban el equipo en 2017), el resort se posiciona como uno de los centros de trabajo con más personal de toda la provincia, consolidándose como el hotel independiente más grande de la región por volumen de equipo.
Bajo los pilares de hospitalidad e innovación, el hotel apuesta por un modelo donde la excelencia del servicio nace del bienestar interno. Para Puente Romano, situar al equipo en el centro significa que su crecimiento vaya de la mano del desarrollo profesional de su gente, mediante iniciativas diseñadas para acompañar y formar al talento desde el primer día.
Un modelo único: independencia y excelencia
A diferencia de las grandes corporaciones hoteleras, Puente Romano Marbella gestiona cada detalle de forma autónoma. Esto permite al equipo de Recursos Humanos crear estrategias a medida, centradas en una premisa clara: para que el cliente reciba un servicio de cinco estrellas gran lujo, el empleado debe vivir una experiencia interna de la misma categoría.
Esta filosofía se traduce en condiciones laborales de referencia. El hotel apuesta por una mejora sustancial de las condiciones salariales respecto al marco del sector, incluyendo beneficios como seguro médico privado, bonus por antigüedad y una estabilidad que permite que el hotel permanezca abierto y activo los 12 meses del año. Es una estructura pensada para que el equipo solo tenga que preocuparse de un objetivo: alcanzar la excelencia.
Formación de élite con referentes internacionales
El crecimiento profesional en Puente Romano no es una promesa, es una metodología. La empresa invierte y apuesta en la formación experiencial de máxima calidad para todos sus empleados. Un ejemplo reciente es su Ciclo de Pastelería, un programa de alto rendimiento donde el equipo ha podido aprender directamente de figuras clave del sector:
Ricard Martínez compartió su método de creación de postres de restaurante, impulsando al equipo a explorar su creatividad y adquirir nuevas competencias técnicas.
- Jose Roldán, galardonado como Mejor Panadero 2025, impartió su técnica maestra en un curso especializado en bollería hojaldrada.
- Pachi Larrea, ganador del premio a la Mejor Tarta de Chocolate 2025, lideró una jornada intensiva centrada en la compleja elaboración de esculturas de chocolate.
Además, el resort cuenta con un campus online y una biblioteca de contenidos propios de nivel superior al de muchas cadenas internacionales, permitiendo que el conocimiento adquirido en Marbella sea un sello de garantía para trabajar en cualquier lugar del mundo.
El «efecto Puente Romano»: la historia de José Rincón
El mejor ejemplo del ascensor social y profesional que representa el hotel es la trayectoria de José Rincón, actual director de Recursos Humanos del hotel.
José comenzó en 2016 como ayudante de camarero en el servicio de habitaciones (Room Service) recién terminada su carrera. “Con lo que gané ese verano me pagué el máster en la UMA. Pedí hacer las prácticas en el hotel porque vengo de familia hostelera y sentía que este era mi sitio”, explica Rincón. En diez años, José ha pasado por casi todas las áreas: auxiliar, técnico, nóminas, formación y adjunto a dirección, hasta que con solo 29 años la empresa le confió el liderazgo de la transformación digital del área. Además, el hotel financió su formación superior con un Máster Executive en Les Roches.
“Hemos pasado de ser 800 en 2017 a casi 2.000 personas hoy. Mi función ha sido acompañar ese crecimiento mientras yo mismo crecía con ellos”, añade.
Más que un trabajo, un estilo de vida interno
Para Puente Romano Marbella, el éxito del hotel nace del bienestar de quienes lo hacen posible. El orgullo de pertenencia se fomenta cada día con iniciativas que rompen la rutina del sector, como su consolidada Cultura de Bienestar, que transforma el comedor de personal en espacios temáticos mensuales, desde jornadas de gastronomía mexicana hasta celebraciones de Halloween y recibe a cada nuevo talento con welcome packs personalizados.
Este enfoque se extiende al desarrollo profesional mediante la movilidad gastronómica, una ventaja competitiva única que permite a los empleados rotar entre marcas de prestigio mundial como Cipriani, Nobu o Coya, adquiriendo una versatilidad de «élite» sin cambiar de empresa. Finalmente, el resort apuesta por un liderazgo real, financiando anualmente programas de alta dirección en la prestigiosa escuela Les Roches para sus líderes, garantizando que el talento de la casa siempre esté a la vanguardia de la hospitalidad internacional.







