jueves, enero 29, 2026

Comunicación en verano: menos ruido, más oportunidades

ARTÍCULO DE ALBERTO RODRÍGUEZ (IRAZUSTA COMUNICACIÓN) / Durante los meses de verano, muchas compañías optan por reducir al mínimo su actividad comunicativa, con la idea de que “todo el mundo está de vacaciones”. Esta creencia, aunque comprensible, deja pasar una oportunidad estratégica de alto valor para cualquier organización: reforzar la visibilidad, conectar con las audiencias y cuidar la cultura corporativa en un entorno menos saturado.

ARTÍCULO PATROCINADO POR HALLON, INTELIGENCIA DE MEDIOS

Por Alberto Rodríguez, subdirector de Irazusta Comunicación / 12 de agosto de 2025

Desde mi experiencia en Irazusta Comunicación, he visto cómo las marcas que apuestan por mantener activa su comunicación durante el verano logran destacarse, incluso con pequeñas acciones. Estar presentes en este periodo no solo es recomendable, sino diferencial.

En primer lugar, la menor saturación de contenidos permite que los mensajes tengan más recorrido. Al haber menos ruido, las buenas ideas destacan con mayor facilidad y logran captar la atención de audiencias que, aunque con hábitos distintos, siguen conectadas.

De hecho, la audiencia en verano es más receptiva. El contexto relajado favorece la lectura pausada, el consumo de contenidos inspiradores o cercanos y la conexión emocional con las marcas. Es un momento ideal para trabajar desde otro tono, más humano y visual.

También es un tiempo muy valioso para mirar hacia dentro. La comunicación interna gana espacio y calidad, permitiendo reforzar vínculos, reconocer esfuerzos y trabajar sobre la cultura corporativa con acciones sencillas pero significativas. A menudo, lo que se siembra en verano florece en otoño.

Además, el ritmo más pausado abre la puerta a la experimentación y la innovación. Probar nuevos formatos, ensayar campañas diferentes o testear ideas de forma ágil es mucho más viable durante estos meses. El verano puede ser el laboratorio ideal para ensayar sin tanta presión.

Desde el punto de vista de la proyección externa, los medios están más abiertos a recibir contenidos relevantes. La menor competencia informativa hace que temas bien planteados y útiles tengan más opciones de ser publicados o valorados, especialmente si están alineados con el momento.

Y no olvidemos el valor de los espacios informales. El networking en verano es más auténtico: las relaciones se dan en contextos más distendidos, lo que favorece una conexión más personal y duradera con clientes, colaboradores o periodistas.

En definitiva, estar presentes cuando otros desconectan es una ventaja competitiva. Mantener una comunicación coherente y activa durante el verano proyecta una imagen de marca comprometida, constante y cercana. Es una forma de seguir construyendo sin perder el ritmo.

El verano no es un paréntesis, es una oportunidad. Una oportunidad para ser más visibles cuando otros bajan el volumen, para fortalecer vínculos sin prisas, para ensayar lo nuevo con menos presión, y sobre todo, para demostrar que comunicar bien no depende del calendario, sino de la actitud.

Porque cuando la comunicación es parte de la cultura de una organización, no hay temporada baja. Solo contextos distintos para conectar de forma distinta.


ARTÍCULO PATROCINADO POR HALLON, INTELIGENCIA DE MEDIOS