En el sector del gran consumo, a menudo nos centramos en las métricas de impacto y en la eficiencia de los canales. Sin embargo, en Ferrero entendemos que el éxito no se mide únicamente en ventas, sino en la capacidad de generar una relación de confianza y valor añadido con el consumidor.
Por Franco Martino, Director de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales de Ferrero Ibérica
Lograr que una marca sea recordada es solo el principio; el verdadero éxito, y el más complejo de alcanzar, es convertirla en una love brand capaz de integrarse en los momentos significativos del consumidor. En España, Ferrero Rocher ha recorrido ese camino con coherencia durante décadas, logrando que nuestro color dorado sea hoy un activo emocional que anuncia la llegada de la Navidad.
El equilibrio entre lo icónico y lo nuevo como sinónimo de permanencia
Mantenerse en el corazón de los consumidores en una época tan competitiva y saturada de mensajes requiere encontrar un equilibrio preciso entre tradición e innovación. El consumidor actual, cada vez más exigente e informado, busca propuestas que, además de deleitar el paladar, encajen con sus valores y su estilo de vida.
En el Grupo Ferrero, nuestra esencia se define por un equilibrio perfecto entre tradición, innovación constante y un compromiso inquebrantable con la sostenibilidad. Esta filosofía es la que nos ha consolidado como un referente global, logrando que marcas como Nutella, Kinder, Ferrero Rocher o Tic Tac sean auténticas love brands con un fuerte vínculo emocional en millones de hogares.
Nuestra solidez reside en ser fieles a nuestra esencia mientras evolucionamos hacia modelos de relación más sostenibles. Para nosotros, la clave de la comunicación es crear ecosistemas donde la marca facilite la conexión humana. Al final, la estrategia de comunicación más poderosa es aquella que el consumidor decide adoptar porque siente que le pertenece, siente que le aporta valor.
Un propósito que late en el mapa de España
Bajo esta premisa, nació la activación estratégica “Juntos Brillamos Más”. Fuimos pioneros en desplazar el foco del producto hacia las comunidades, implementando un marketing de propósito que busca generar un impacto real y una aportación social tangible en la España rural. En esta estrategia, nosotros damos un paso atrás para priorizar el compromiso con el territorio: no somos los protagonistas de la historia; son los vecinos quienes, con su esfuerzo, unión y orgullo local, configuran la narrativa del éxito.
Este año, al involucrar por primera vez a un municipio de cada Comunidad Autónoma, hemos reforzado nuestro compromiso con la diversidad y la cohesión de todo el país. El caso de Tejeda, en Gran Canaria, es la prueba definitiva de este fenómeno. Ver cómo una candidatura moviliza a toda una isla y observar los escaparates teñidos de dorado de forma espontánea es la mayor recompensa para un profesional de la comunicación. En ese momento, la marca trasciende lo material para convertirse en un símbolo de ilusión compartida.
Compromiso con el futuro y la excelencia
Nuestra posición de liderazgo responde a un hecho fundamental: somos el principal motor de innovación en el sector del dulce. Evolucionamos lo que ya existe y creamos categorías de referencia, desde cremas untables hasta snacks ligeros y productos con sorpresa, que han transformado el mercado global. Esta capacidad de seguir sorprendiendo tras décadas de historia nace de una escucha activa; nos adaptamos a las nuevas tendencias abriendo segmentos inéditos y desestacionalizando nuestro catálogo para estar presentes en más momentos del año.
Muestra de esta visión estratégica son lanzamientos como Nutella Plant-Based, nuestra alternativa vegetal que preserva la esencia icónica de la receta original, o el éxito de Nutella Helado este último verano. Entendemos que la vanguardia actual es inseparable de la sostenibilidad. Por ello, invertimos en centros de investigación propios dedicados a minimizar nuestro impacto ambiental. Esta visión a largo plazo es, precisamente, lo que garantiza nuestra relevancia y solidez en el presente.
Todo este esfuerzo se materializa en un rigor excepcional que define cada producto, partiendo de una selección de materias primas de máxima pureza hasta procesos de producción de excelencia. Al fusionar la solidez de nuestros valores con esta voluntad de mejora continua, logramos que cada marca sea una experiencia única, renovando la confianza de nuestros consumidores generación tras generación.








