En un gesto que redefine su papel como agitador cultural, Fnac ha presentado hoy ‘Menos Smart’, una iniciativa estratégica y un propósito de marca con el que la compañía se posiciona ante el desafío social de la hiperconexión, defendiendo la cultura como alternativa.
Por Redacción, 2 de marzo de 2026
En menos de dos décadas, el smartphone ha pasado de ser una herramienta puntual a convertirse en el epicentro de nuestra vida diaria. La iniciativa de Fnac nace como una respuesta meditada a una realidad incontestable, y es que el tiempo medio de uso del móvil para el consumo de contenido, principalmente redes sociales, ya supera las cinco horas diarias, elevándose a más de siete en la Generación Z. Este fenómeno está directamente asociado con el incremento de la ansiedad, la fatiga emocional y la pérdida de capacidad de concentración, afectando además a la calidad del sueño, al aprendizaje, a las relaciones presenciales y al tiempo dedicado a la cultura reposada: leer sin interrupciones, escuchar música con atención, disfrutar del cine o del teatro sin mirar una pantalla secundaria.
“No queremos decirle a nadie que use menos tecnología. Queremos invitar a usarla mejor. El móvil es una herramienta extraordinaria, pero no puede convertirse en el centro de nuestra vida. La cultura nos aporta algo que ninguna pantalla puede sustituir: atención plena, emocióncompartida y profundidad”, declara Domingo Guillén, director general de Fnac España. “’Menos Smart’ es nuestra respuesta a una necesidad social.Queremos abrir una conversación necesaria y ofrecer herramientas concretas para que cada persona encuentre su propio equilibrio digital. Queremos mejorar la conversación, la imaginación, el aprendizaje y la conexión real. Es una invitación a usar la tecnología con intención y a reivindicar la cultura como el mejor alimento para el bienestar”, añade.
Las herramientas de Fnac para la acción: los contratos del bienestar digital
Lejos de quedarse en una mera declaración de intenciones, ‘Menos Smart’ se materializa desde hoy, coincidiendo con el Día Mundial Sin Móvil, en acciones tangibles. Fnac pone a disposición del público en todas sus tiendas dos documentos simbólicos, gratuitos y con un claro valor pedagógico, diseñados para ayudar a transformar la reflexión en compromiso real.
El primero es el ‘Contrato de desconexión digital’, un compromiso personal que invita a establecer límites conscientes con el móvil y a priorizar el descanso, las relaciones y el disfrute de la cultura sin interrupciones. Más que una norma impuesta, se plantea como un pacto voluntario con uno mismo para recuperar el control del tiempo y decidir cuándo estar conectados y cuándo no.
El segundo es ‘Nuestro contrato para tu primer móvil’, un acuerdo pensado para acompañar a familias en uno de los momentos más delicados de la crianza digital: la entrega del primer smartphone. Este documento propone un marco de confianza, seguridad y responsabilidad compartida entre padres, madres e hijos, con el objetivo de que la tecnología sea una herramienta de aprendizaje y desarrollo, y no un obstáculo para el descanso, los estudios, la vida familiar o la cultura.
Ambos contratos convierten una preocupación social creciente en una acción concreta y accesible, reforzando el papel de Fnac como espacio cultural que no solo ofrece productos, sino también herramientas para vivir mejor en la era digital.
Un compromiso sostenido en el tiempo
Fnac subraya que ‘Menos Smart’ no es una campaña puntual, sino un pilar estratégico que impregnará su actividad a lo largo de 2026 y más allá, con futuras activaciones, talleres y alianzas institucionales y con otras marcas.
“Este no es un esfuerzo de un día,” añade Domingo Guillén. “Es el comienzo de un movimiento cultural. Queremos que Fnac sea un refugio para la desconexión, un lugar donde la gente no solo venga a comprar cultura, sino a vivirla. La tecnología va a seguir formando parte de nuestras vidas y, en muchos aspectos, las mejora. Nos permite crear, aprender, orientarnos, comunicarnos o capturar recuerdos. No se trata de renunciar a ella, sino de hacer un uso responsable y consciente de aquellos contenidos que nos alejan de la vida y de la cultura. Estamos comprometidos a liderar esta conversación y a ofrecer alternativas reales que nos devuelvan el tiempo y la atención”.
Con esta iniciativa, Fnac no solo busca inspirar un cambio de hábitos individual, sino también consolidarse como un agente social activo y necesario, demostrando que la mejor manera de ser “smart” hoy en día es, paradójicamente, saber cuándo dejar de serlo.







