martes, marzo 10, 2026

Celebra tus eventos en Palacio Arriluce Hotel con vistas al mar Cantábrico

Arriluce Hotel, el primer cinco estrellas de lujo del País Vasco, convierte la escapada en una experiencia sensorial frente al Cantábrico. Dispones de Brunch gourmet con producto local, sesiones de jazz en directo y un spa de autor donde el tiempo se diluye con vistas infinitas al mar.

Por Redacción, 10 de marzo de 2026

Todo en un palacio de 1912, antigua residencia del Marqués de Arriluce, hoy reinterpretado como icono de elegancia contemporánea. Historia, arte, música, alta gastronomía y bienestar conviven en un enclave privilegiado que esta Semana Santa se posiciona como uno de los destinos más deseados del norte.

De Eduardo Chillida a Sonia Delaunay: una escapada donde el arte se vive frente al mar

Con 49 habitaciones y suites de personalidad propia, vistas al mar y jardines privados, Palacio Arriluce combina historia, arte y privacidad y un servicio premium que cuida cada detalle. La Suite Arriluce, ubicada en los antiguos aposentos de la Marquesa, ofrece terraza privada con panorámicas que abarcan desde la bahía de Bilbao hasta el Monte Serantes, asegurando privacidad absoluta.

Cada rincón del Palacio Arriluce Hotel respira arte y cultura. Sus paredes albergan obras de artistas de renombre internacional como Sonia Delaunay, František Kupka, Eduardo Chillida y Victor Vasarely, mientras que piezas comisionadas, como “Arriluce abraza” de Diego Canogar, crean un diálogo entre la historia del palacio y la contemporaneidad. Esta experiencia artística se completa con recorridos en barco por la ría de Bilbao hasta el Museo Guggenheim, permitiendo contemplar la arquitectura emblemática de la ciudad desde una perspectiva única.

Durante la Semana Santa, la cercanía de Bilbao a Getxo amplía la experiencia cultural: el Ensanche y el Casco Viejo acogen procesiones tradicionales, mientras el Bilbao Basque Fest llena las calles de música, danza y gastronomía vasca. En Getxo, el Puerto Viejo de Algorta revela su esencia marinera, los acantilados de La Galea ofrecen vistas espectaculares y el Puente Bizkaia, Patrimonio de la Humanidad, es una visita imprescindible.

Una cita gastronómica imprescindible en la Costa Vasca

El brunch de Palacio Arriluce Hotel se ha consolidado como un auténtico ritual frente al Cantábrico. Propone un recorrido de sabor local y mirada contemporánea que va desde ensaladas frescas, focaccias y huevos benedictine hasta platos más contundentes como burger de txuleta, risotto vegetal o pollo lumagorri, siempre acompañados de zumos naturales, cafés, infusiones y una copa de Charles Heidsieck o cóctel. Se sirve el primer y tercer domingo de cada mes, de 12:30 a 15:00 h, en un entorno elegante con vistas al mar (80 €, 65 € para niños de 5 a 12 años).

La experiencia culinaria se completa con la propuesta del Restaurante Delaunay, inspirado en la influyente pintora Sonia Delaunay, que ofrece una carta exclusiva. Cada plato combina talento local y producto de proximidad con un toque innovador y vanguardista, acompañado de una cuidada selección de vinos y champagnes de prestigio, que elevan la experiencia gastronómica a un nivel sensorial único.

El Bar Inglés: un antiguo club de caballeros

El Bar Inglés de Palacio Arriluce Hotel combina la tradición británica de los antiguos clubes de caballeros con un estilo contemporáneo y elegante. Situado en lo que antaño fue la biblioteca y la capilla del Palacio, se ha transformado en un espacio sofisticado y acogedor, ideal para disfrutar de una comida informal, un café o una copa, en un ambiente singular y ecléctico realzado por sus coloridas vidrieras originales. Durante la Semana Santa, su terraza exterior se convierte en un rincón privilegiado: ubicada en los jardines junto a la piscina infinity y con vistas panorámicas al mar, ofrece el escenario perfecto para un aperitivo o una copa al atardecer.

Un oasis de bienestar inspirado en los históricos balnearios europeos

El Neguri Spa & Wellness de Palacio Arriluce es un santuario de relax inspirado en los balnearios europeos históricos. Sus instalaciones incluyen circuito de aguas termales, hamman, sauna, piscina interior y exterior, cabinas de masaje —individual y doble—, y gimnasio. Una propuesta holística para quienes buscan desconectar del mundo y reconectar con uno mismo, con tratamientos de belleza y masajes que combinan lo último en cosmética con técnicas tradicionales de bienestar.

Además, en Palacio Arriluce la música se convierte en un auténtico hilo conductor de emociones. Esta Semana Santa, los salones del palacio se llenarán de los suaves acordes de jazz en vivo, creando una atmósfera sofisticada y relajada que invita a dejarse llevar. Una experiencia que fusiona elegancia, arte y sensibilidad, perfecta para los amantes de la música y de los ambientes culturales más exclusivos.