Las redes sociales se han convertido en uno de los principales canales de comunicación entre marcas y consumidores. Sin embargo, el crecimiento exponencial del contenido digital ha provocado un entorno cada vez más saturado, en el que captar la atención del usuario resulta cada vez más difícil. Según el informe Digital 2025 de DataReportal, los usuarios pasan de media más de dos horas al día en redes sociales, expuestos a miles de publicaciones, anuncios y estímulos visuales. En este contexto de saturación informativa, destacar se ha convertido en uno de los mayores retos para las marcas.
Por Redacción, 11 de marzo de 2026
Para hacer frente a esta realidad, el influencer marketing se ha consolidado como uno de los canales más eficaces para generar visibilidad, confianza y conexión con nuevas audiencias. De acuerdo con datos recopilados por Statista, más del 80% de los profesionales del marketing utilizan creadores de contenido como parte de sus estrategias digitales.
Además de su capacidad para conectar con las comunidades digitales, este canal destaca por su rentabilidad. Diversos estudios del sector estiman que las marcas pueden obtener un retorno medio de entre 5 y 6 dólares por cada dólar invertido en campañas con influencers, según análisis de Influencer Marketing Hub y Mediakix, lo que explica el creciente interés de las empresas por este tipo de colaboraciones.
El crecimiento del sector ha sido notable. Según el informe anual de Influencer Marketing Hub, el mercado global de influencer marketing superó los 24.000 millones de dólares en 2024, consolidándose como una de las áreas de mayor crecimiento dentro del marketing digital. Sin embargo, a pesar de esta profesionalización, muchas colaboraciones entre marcas y creadores de contenido se siguen gestionando de forma manual. Negociaciones por mensajes directos en redes sociales, seguimiento de campañas mediante hojas de cálculo o intercambio de correos electrónicos siguen siendo prácticas habituales. Este modelo dificulta escalar campañas y gestionar colaboraciones de forma eficiente, tanto para marcas como para agencias.
En la mayoría de agencias de marketing de influencers, el proceso suele comenzar con las marcas buscando activamente a los creadores que encajen con su campaña. Esto implica investigación manual de perfiles, negociación directa y gestión individual de cada colaboración.
Para abordar este problema surge The Q Club, una startup española que ha desarrollado una plataforma que automatiza las colaboraciones entre marcas, agencias y creadores de contenido, simplificando este proceso.
La empresa fue fundada por Cristina e Inés Queipo de Llano, quienes durante una etapa profesional en Dubái descubrieron un modelo de negocio que conectaba restaurantes con creadores de contenido a través de colaboraciones basadas en experiencias. El funcionamiento era sencillo: los creadores generaban contenido en redes sociales a cambio de una experiencia gastronómica para ellos y un acompañante.
Tras identificar el potencial del modelo, decidieron trasladar el concepto a España y ampliarlo para que pudiera aplicarse a distintos sectores. — Muchas marcas quieren trabajar con influencers, pero el proceso suele ser largo, caro y difícil de gestionar. Nuestro objetivo es simplificarlo al máximo desde una sola plataforma — explican las
fundadoras.
Fundada en 2023, la plataforma permite que las empresas publiquen propuestas de colaboración que los creadores de contenido pueden reservar directamente desde la app, generando así un modelo inverso al habitual en el sector: son los creadores quienes descubren y solicitan las colaboraciones con las marcas, en lugar de ser las marcas las que tengan que buscarlos individualmente.
Actualmente, The Q Club cuenta con más de 1.000 creadores de contenido verificados, con
comunidades que van desde los 10.000 hasta los 300.000 seguidores. Para garantizar la autenticidad de los perfiles, la plataforma combina revisión manual por parte de su equipo con la validación de métricas a través de un partner tecnológico conectado a las APIs oficiales de Meta y TikTok, lo que permite analizar datos reales de seguidores, engagement y crecimiento de las cuentas.
El modelo de colaboración se basa principalmente en intercambios de experiencia o producto, lo que facilita que empresas de sectores como gastronomía, wellness, moda y lifestyle, cultura o entretenimiento puedan generar contenido auténtico con creadores sin necesidad de grandes presupuestos publicitarios.
Actualmente, la plataforma opera en Madrid, Barcelona y Valencia, y prepara su expansión a nuevas ciudades como Málaga y Sevilla.
Además, The Q Club forma parte de Lanzadera, la aceleradora impulsada por Juan Roig, presidente de Mercadona, donde continúa desarrollando y escalando su plataforma.
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