En los tiempos de la IA y la mensajería instantánea, a los españoles les sigue preocupando cuando se trata de su banco el factor humano, pues el principal tema de conversación en redes sociales gira en torno a los asesores, gestores y cajeros, según el informe ‘Banca 2026’ de Onclusive, referente en inteligencia de medios.
Por Redacción, 16 de febrero de 2026
En concreto, tras analizar hasta 90 temas en redes sociales, el estudio constata cómo estas personas concentran el 11,5% de las conversaciones, seguido por los tipos de interés (10%) y las comisiones y cargos (7,2%).
A su vez, el informe de Onclusive también se ha centrado en la parte de productos y servicios, siendo las apps el tema más común de conversación en las redes sociales, con un 13,9%; seguido por las tarjetas de crédito (10,6%), los préstamos (9%) y las criptomonedas (7,6%).
En resumen, lo que más genera impacto en los usuarios finales son los canales y las personas, que son el nexo de contacto con el banco, la primera línea en el frente. Temas, por otro lado, que no están en la conversación de las entidades financieras, cuyas preocupaciones distan mucho de parecerse a las de sus clientes.
Analizando los temas que más preocupan a los bancos con las redes sociales como termómetro, hay tres grandes focos de interés: blockchain (7,8%), banca ecológica y sostenible (6,8%) y las stablecoins (6,6%). Todos ellos alejados de la realidad cotidiana del cliente final, lo que demuestra que usuarios y entidades bancarias no están en el mismo plano de conversación.
Aterrizando al detalle el interés por el blockchain, se suele hablar de su potencial para revolucionar los pagos, la tokenización y las finanzas descentralizadas, que a menudo se entrecruzan con debates políticamente polémicos sobre regulación y privacidad.
Sobre los productos bancarios sostenibles, la lectura de las redes sociales es que este tema, con gran carga política, se ve impulsado por la demanda de los consumidores de financiación verde y productos ecológicos, alineados con movimientos como los ODS de la ONU.
Por su parte, las stablecoins representan un tema futurista con un atractivo para el consumidor en los pagos diarios y una posible competencia con la banca tradicional, lo que genera debates sobre la erosión de los depósitos y los rendimientos. Políticamente, se vinculan con la fragmentación regulatoria y las sanciones.
Según Rafael Sánchez, Head of Sales de Onclusive, “el bancario es de los sectores más punteros en la implantación de innovaciones y tecnología, pero se encuentra con un cliente que va más despacio y que le preocupan temas más mundanos. Al usuario final le preocupa tener que tratar con un chatbot y no con una persona de carne y hueso. Eso frustra la experiencia bancaria, por lo que no es casualidad que esos temas lideren las conversaciones en redes sociales”.







