jueves, mayo 13, 2021

La burbuja de la compra de seguidores y likes, ¿todo vale para ser popular en redes?


Hoy en día, marcas, empresas, profesionales o influencers buscan tener una imagen impecable y de éxito en redes sociales. A medio-largo plazo, el reconocimiento de su buen hacer y la confianza de los usuarios, comienza a reflejarse en el número de seguidores y en sus interacciones. Pero precisamente por ser esto una meta de largo recorrido, el atajo que supone comprar seguidores o interacciones resulta tentador para muchos.

Por Redacción, 13 de abril de 2021

¿Cómo funciona la compra de seguidores o interacciones? En la mayoría de casos, los sistemas que venden seguidores e interacciones están conectados a «granjas» de usuarios falsos, creadas en países con poca regulación.

«Literalmente, son decenas y cientos de móviles conectados a un ordenador central, que generan miles de cuentas falsas, capaces de seguir y dar interacción a los usuarios que pagan por este servicio. También se utilizan para difundir noticias falsas», nos explica Lorena García, CEO de Comunicazen y experta en redes sociales.

Además de poner en entredicho la reputación de una marca, esta mala práctica tiene tres riesgos principales:

«En primer lugar, está el tema de que los seguidores comprados nunca se convertirán en clientes. Incluso en el caso de que fuera cierto que son usuarios segmentados (que casi nunca lo son), hay que tener en cuenta que no nos siguen porque les interesa nuestro producto, sino porque hemos pagado», nos cuenta Lorena, «en segundo lugar, comprar seguidores es algo que va en contra de las normas comunitarias de las redes, por lo que nos exponemos a que Instagram, por ejemplo, bloquee nuestra cuenta».

Y finalmente, la seguridad: «Muchas de estas empresas, nos pueden pedir nuestros datos de Instagram (usuario y contraseña), y esto puede suponer un peligro a nivel de seguridad. Ya se han visto muchos casos de personas  o marcas que, buscando la compra de likes, se han encontrado con su cuenta hackeada».
  ¿Podemos detectar que una cuenta ha comprado seguidores?

Desde Comunicazen nos cuentan que es bastante sencillo saber si una cuenta ha comprado seguidores. Por ejemplo, cuando entramos al listado de seguidores de la cuenta, vemos que la mayoría de ellos tienen nombres de usuario raros, no tienen foto de perfil o son usuarios reales, sí, pero de otros países o de otro idioma.

«La prueba del algodón es meternos en el perfil de uno de esos seguidores. Cuando vemos que tiene ninguna o un par de publicaciones, sigue a muchísimas cuentas, pero tiene pocos o ningún seguidor, algo no cuadra. Normalmente, tampoco tienen completa su biografía ni tienen foto de perfil, o son fotos muy raras», nos explica Lorena, que además nos cuenta que con herramientas como Social Blade puede verse la evolución del crecimiento de cualquier cuenta:

«Si vemos que una cuenta ha tenido un subidón de seguidores muy pronunciado en apenas un día, podemos sospechar. Si además, días después, vemos que muchos usuarios le han dejado de seguir de golpe, casi seguro que ese primer boom era comprado».

Y es que, otro de los inconvenientes que tiene la compra de seguidores, es que muchos de ellos nos dejan de seguir: «Imagina que compras 5.000 seguidores para tu cuenta. Es muy habitual que al cabo de un par de días tengas 4.000 o menos», nos indica Lorena. «Esto sucede porque Instagram es capaz de detectar que estas cuentas son falsas. Entonces, las cierra y aunque hayas pagado, a ti te desaparecen seguidores y nadie te devuelve tu dinero».

Mucho más en riesgo que el cierre de tu cuenta

Nos cuentan desde Comunicazen que el mayor riesgo que corremos a la hora de comprar seguidores o likes no es simplemente que Instagram cierre nuestra cuenta por incumplir las normas comunitarias o que puedan hackearnos. El mayor riesgo es perder credibilidad y la reputación de nuestra marca.

«Cada vez más, el usuario desconfía de una cuenta que tiene muchos seguidores y likes, pero pocos comentarios. O a lo mejor tiene muchos comentarios (que también se pueden comprar), pero que son todo emojis, están en otros idiomas o los han dejado usuarios falsos», nos cuenta Lorena, «el usuario de redes ya no se cree cualquier cosa».
Y es que, la interacción real con los seguidores es un pilar fundamental para cualquier estrategia de marketing en redes sociales. Por eso, al ser comprados, el número de seguidores no se corresponde con la tasa de engagement de la cuenta.

«En la mayoría de casos, después de falsear su número de seguidores, las cuentas que recurren a esta práctica también falsean su número de likes e interacciones, para que la diferencia entre uno y otro no sea demasiado evidente», nos cuentan desde Comunicazen.

Por eso, lo mejor, si queremos preservar la reputación de nuestra marca, ganar credibilidad en redes sociales y no poner en riesgo la seguridad de nuestra cuenta, es fomentar el crecimiento a través del contenido de valor, que aporte, y la interacción real con los usuarios.

«Nuestro consejo, para todo el que se plantee comprar seguidores, es que invierta el dinero que se pensaba gastar, en publicidad dentro de las propias plataformas (Facebook Ads o Instagram Ads) para captar leads, por ejemplo. Será mucho mejor para su negocio y más seguro, también».