viernes, agosto 7, 2020

Álex Crivillé recuerda “la carretera no es un circuito”

El fin del confinamiento, la libre circulación entre provincias y la llegada del periodo vacacional incrementarán el número de viajes en moto en las próximas semanas. El expiloto profesional Álex Crivillé, plantea al colectivo motero unos tips sobre conducción responsable y segura, bajo la máxima: “la carretera no es un circuito”. El embajador de AMV (empresa de seguros de moto), prioriza la aptitud y formación necesaria para dominar las técnicas de conducción, así como la actitud del motorista para aplicar el sentido común, la prudencia y la concentración durante todo el trayecto.

Por Redacción, 22 de Julio de 2020

Álex Crivillé resume en estos 5 puntos sus recomendaciones para un viaje cómodo y seguro:

Moto a punto:

Es recomendable una visita previa al taller de confianza para revisar todos los elementos de seguridad activa de la moto, incluyendo la batería y la transmisión. Si esta no es posible, conviene que nosotros mismos verifiquemos el estado y nivel de aceite del motor, del líquido refrigerante, la presión y desgaste de los neumáticos, el estado de la amortiguación y de los frenos (incluyendo el líquido), así como el funcionamiento de las luces. También hay que comprobar que no hay ninguna fuga de líquidos y, por supuesto, llenar el depósito de combustible.

Equipamiento motero:

Durante el verano se pueden producir lesiones, al no estar concienciados de que, a pesar del calor, en la moto siempre hay que llevar un equipamiento adecuado. Además del uso obligatorio del casco, es imprescindible usar guantes y un buen calzado con protecciones, especialmente diseñados para motoristas. Adicionalmente, es recomendable llevar chaqueta y pantalón dotados de protecciones y con un tejido transpirable e impermeable. Procuraremos elegir un equipamiento de colores llamativos o que cuente con inserciones reflectantes para que nos hagan más visibles ante otros conductores durante nuestro viaje.

Equipaje imprescindible:

Además del móvil con la carga de batería completa y de un navegador que facilite la ruta, no debemos olvidar llevar a mano nuestra documentación y la de la moto (carnet de conducir, el permiso de circulación y la tarjeta de inspección técnica de vehículos en vigor), añadiendo la relativa al seguro.

Debemos completar nuestro equipaje con un chaleco reflectante por si tenemos que realizar una parada de emergencia, gafas o lentillas de repuesto si se utilizan habitualmente, un pequeño botiquín de pequeños auxilios, un kit básico de reparación y antipinchazos y un juego de lámparas.

No conviene sobrecargar la moto para no perjudicar su estabilidad y maniobrabilidad, colocando lo más pesado en la bolsa del depósito y los más liviano en el baúl trasero. De esta manera no se verá comprometido su centro de gravedad.

En el caso de la ropa, lo doblaremos de tal forma que ocupe el menor espacio posible. Si bien los complementos y accesorios de carga suelen destacar por su impermeabilidad, guardaremos la ropa y el calzado en bolsas de plástico estancas para evitar que lleguen a mojarse en el supuesto de que exista una filtración de agua.

Antes de empezar a cargar, es conveniente saber cuántos kilos podremos transportar en cada complemento o accesorio y cuál es el peso máximo que podrá soportar el vehículo con pasajeros y carga. De esta manera evitaremos propiciar la fatiga en nuestro viaje en moto. Una vez que hayamos repartido la carga, tendremos que verificar que el equipaje queda bien sujeto en el interior de los complementos o accesorios y que estos, a su vez, se han fijado correctamente a la moto.

Preparación física y disposición psíquica:

Un viaje en moto supone un desgaste. Lo ideal es salir a la carretera descansado y hacer una parada aproximadamente cada 150 km. para comer algo ligero, hidratarse, estirar las piernas y reponer fuerzas. Hay que estar concienciado en todo momento de los factores externos que influyen en la seguridad y ser consciente del estado y de las condiciones de la vía por la que se circula.

La carretera no es un circuito:

Independientemente de la velocidad a la que se circule, hay que estar alerta permanentemente y vigilar la disposición correcta del cuerpo, de las manos y de los pies, por dónde circular, realizar correctamente los giros y, sobre todo, rodar tranquilo y frenar adecuadamente. Si se viaja en grupo conviene no rodar en fila india en las rectas, mejor en formación de zig-zag, para tener visibilidad más allá de quién va delante y así facilitar que ese piloto también sepa en todo momento dónde te encuentras.

La planificación de la ruta vacacional por la Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid y provincias limítrofes ofrecen múltiples recorridos muy interesantes para los moteros. Una buena opción para realizar una ruta es la sierra que rodea a la capital, puesto que la conducción por carreteras comarcales es muy amena gracias a las curvas, las subidas y bajadas. La sierra alta de Madrid se puede recorrer desde Cerceda hasta Mombeltrán, transitando por la zona del Tiétar y Guadarrama.

Si queremos sorprendernos con las rocas, la erosión y la flora salvaje, no podemos dejar de visitar Puebla de la Sierra, una localidad que limita al oeste con el macizo rocoso la Peña de la Cabra y, en su parte oriental, con los picos de la Tornera y La Centenera. Esta ruta, también de 70 kilómetros, comienza en Venturada y, entre medias, nos encontramos con las localidades serranas de Torrelaguna, El Berrueco, el Atazar (y su embalse), Robledillo de la Jara y, por último, Puebla de la Sierra.

Otra alternativa para conocer el norte de Madrid es ir en dirección a Lozoyuela, un punto motero por excelencia, donde los fines de semana hay un auténtico desfile de dos ruedas. Previamente, habremos recorrido una carretera propicia para circular en moto, aunque también habrá momentos para relajar la tensión de los brazos, descansar y observar la campiña. Podremos deslizarnos entre las arboledas que casi invaden la carretera, en un paseo entretenido, contemplando la naturaleza y disfrutando mientras recorremos curvas y los cambios de rasante.

Tras unos 40 minutos de camino, llegaríamos a Prádena del Rincón, cercano a otro municipio más turístico, Montejo de la Sierra. Desde allí, entre encinas, ascendemos por una estrecha calzada que conduce al Puerto de la Puebla y a su precioso valle. Por este tramo, se pueden contemplar fabulosas vistas. Una vez que se llega al destino, podemos tomar algo en este entrañable y pequeño pueblo.

Otra excelente alternativa próxima a Madrid es el realizar una excursión a la Alcarria; zona ubicada en este caso en la submeseta sur, perteneciente a la provincia de Guadalajara. Se trata de un área tranquila con una belleza paisajística única, a la que se llega después de unos 200 kilómetros que, subidos en la moto, se convierten en un auténtico deleite para los sentidos.

La ruta de las Lagunas de Peñalara recorre Madrid hasta Segovia. Esta ruta, que alcanza los 120 kilómetros. Atraviesa el Parque Natural de Cumbre, sigue por Circo, alcanza las Lagunas de Peñalara y, luego, regresa a Madrid mientras se visitan los pueblos segovianos de La Granja (una excelente ocasión para conocer el palacio y sus fuentes) y Navalhorno.

Sea cual sea la ruta elegida, aprovecharemos el día antes de la partida para familiarizarnos con el itinerario que vayamos a realizar. En la web de la Dirección General de Tráfico (DGT) podremos consultar si existe alguna incidencia en la red viaria, mientras que la página de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) nos informará sobre la predicción del tiempo. Para los repostajes es muy interesante contar con una herramienta como un localizador de estaciones de servicio, en función de los kilómetros que vayamos a hacer y la autonomía de nuestra moto.