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Torres y Carrera presenta un informe sobre el sector de automoción

El sector de automoción pugna por el liderazgo perdido en I+D+i, esta es una de las conclusiones del informe que ha realizado la agencia de comunicación Torres y Carrera.

POR REDACCIÓN. miércoles 14 de noviembre de 2018

La industria de la automoción y componentes ha sido históricamente uno de los sectores clave de la economía mundial y un impulsor principal de la investigación y la innovación. Hoy en día, esta apuesta por la I+D+i de la industria automovilística continúa liderando el escenario económico global, donde ocupa el tercer puesto entre los sectores que dedican un mayor gasto a investigación y desarrollo del mundo, solo por detrás de los fabricantes de TIC y la industria de la salud.

A nivel europeo, la automoción es la principal industria inversora en I+D+i. Según los últimos datos de 2016, la automoción fue el sector que dedicó el mayor gasto a investigación y desarrollo, superando a otros sectores históricamente innovadores como el farmacéutico, biotecnológico, TIC o aviación y defensa. En concreto, la inversión de la industria automovilística y de componentes representó el 29,7% de la inversión total en I+D+i de laUE.

 

 

La industria del automóvil definió la economía productiva y de consumo del siglo XX. Esta hegemonía es algo más inestable en la actualidad y encontramos indicios suficientes para cuestionarnos cuál va a ser el papel de este sector en el desarrollo económico del siglo XXI.


Como ejemplo más claro tenemos el caso de las motorizaciones diesel. Salvo contadas excepciones (pe. Toyota), la mayor parte de los grandes constructores mundiales contaban con planes industriales que mantenían un papel relevante para este tipo de motores. La crisis desatada por el affaire VW activó una alarma social que ha desembocado en medidas políticas que han puesto coto al diesel.


Mientras que diversas voces del sector y sus aledaños intentan dimensionar el impacto ambiental de las emisiones de este combustible, la legislación que lo regula se endurece y el consumidor se decanta por otras alternativas de motorización o de movilidad.


No solo se ha puesto en evidencia la capacidad de influencia del antaño todopoderoso lobby automotriz sino que incluso su visión tecnológica se encuentra en entredicho. La industria ya no es el principal referente mundial en I+D+i (como sucedía en el siglo XX) sino que, centrada en el producto, contempla una evolución de la movilidad que va más allá de la excelencia del vehículo para encontrarse con una sociedad que se cuestiona la necesidad de tener un coche en propiedad.

 

Apenas 100 años después de que Henry Ford reinventará la industria -producción en cadena- y popularizará con su modelo T el coche particular como paradigma de consumo, el escenario ha cambiado radicalmente. La concentración urbana fomenta el uso del transporte colectivo, las nuevas generaciones de consumidores no se sienten tan atraídos por la necesidad de poseer un coche (en el mejor de los casos, solo de utilizarlo) y los nuevos modelos de economía colaborativa amenazan el tradicional uso y disfrute unifamiliar.


La automoción enfrenta un reto mayúsculo en este contexto. El sector es consciente de ello y trabaja en todos y cada uno de los frentes descritos. Lo que está por ver es que si lo sucedido con el diesel servirá para mejorar posiciones o si por el contrario las olas del cambio trepidante en el que estamos inmersos generarán nuevas disfunciones.


Por el momento, la industria automotriz sigue realizando un importante esfuerzo inversor en I+D+i. En este sentido hay dos consideraciones a tener en cuenta: la primera, los constructores delegan cada vez más el esfuerzo inversor en su tejido de proveedores (industria de componentes) y la segunda es que la I+D+i de la automoción -aún siendo un referente- pierde posiciones en la nueva economía.

 

La industria de la automoción y componentes ha sido históricamente uno de los sectores clave de la economía mundial y un impulsor principal de la investigación y la innovación. Hoy en día, esta apuesta por la I+D+i de la industria automovilística continúa liderando el escenario económico global, donde ocupa el tercer puesto entre los sectores que dedican un mayor gasto a investigación y desarrollo del mundo, solo por detrás de los fabricantes de TIC y la industria de la salud.

A nivel europeo, la automoción es la principal industria inversora en I+D+i. Según los últimos datos de 2016, la automoción fue el sector que dedicó el mayor gasto a investigación y desarrollo, superando a otros sectores históricamente innovadores como el farmacéutico, biotecnológico, TIC o aviación y defensa. En concreto, la inversión de la industria automovilística y de componentes representó el 29,7% de la inversión total en I+D+i de la UE.

 

La automoción en Japón, otro de los referentes mundiales del sector, es también la industria líder en investigación con un 30% del gasto total en I+D+i del país en 2016. En China, por su parte, la automoción es el tercer mayor sector inversor en investigación (12,5%) y en Estados Unidos el cuarto (8,1%).

 

LAS MARCAS LIDERAN LA INVERSIÓN

En el ranking mundial de las 2.500 empresas con mayor gasto en I+D+i en 2016, el sector de la automoción y componentes fue claramente líder: Volkswagen fue de nuevo la primera compañía con 13.670 millones de euros, General Motors fue la décimo primera (7.680 millones de euros), Daimler la duodécima (7.530 millones de euros), Toyota fue la décimo tercera (7.500 millones de euros), Ford la décimo quinta (6.920 millones de euros) y Robert Bosch ocupó el vigésimo lugar (5.580 millones de euros).


En el ranking europeo, por su parte, cinco de las diez primeras empresas en investigación y desarrollo fueron marcas de automóviles y componentes, lo que demuestra el sólido liderazgo del sector en innovación.


Además, esta apuesta de las marcas europeas por la I+D+i es cada vez mayor, como reflejan los fuertes incrementos en inversión de algunas de ellas respecto al año anterior: un 20% en Renault, 15% en Daimler, 15% en Continental y 7,4% en Robert Bosch.


Marcas automovilísticas en el ránking mundial I+D+i
PosiciónMarcaPaís
1 Volkswagen Alemania
11 General Motors Estados Unidos
12 Daimler Alemania
13 Toyota Motor Japón
15 Ford Motor Estados Unidos
20 Robert Bosch Alemania
21 Honda Motor Japón
23 BMW Alemania
34 Fiat Chrysler Países Bajos
37 Nissan Motor Japón
48 Continental Alemania

Fuente: The 2017 EU Industrial R&D Investment Scoreboard. European Commission

 

DIFERENTES VELOCIDADES SEGÚN REGIONES


A nivel global, la inversión en I+D+i de la industria automotriz y de componentes ha crecido en los dos últimos años un 2,7%. Por regiones, la UE ha incrementado su inversión un 6,7%, Estados Unidos un 5,3% y China un 11%, mientras que Japón, por su parte, la ha reducido un 5,1%.


Si atendemos a la evolución de la última década, podemos observar cómo la Unión Europea ha ido aumentando su importancia en el gasto global en I+D+i de la industria de automoción y componentes. De este modo, ha pasado de representar el 36% de la inversión global en I+D+i del sector en 2007 (28.900 millones de euros) al 44% en 2016 (53.000 millones de euros). Estados Unidos, por su parte, ha pasado de tener una participación del 25% en 2007 (5.900 millones de euros) al 19% en 2016 (7.800 millones de euros).


En Asia, destacan los diferentes comportamientos de China y Japón durante esta última década. Mientras que la automoción en China ha incrementado su gasto en I+D+i como el resto de sectores de su economía, el país nipón la ha reducido, como sucede en el conjunto de su tejido económico. La principal causa de este descenso es la escasa rentabilidad de las empresas japonesas durante estos diez años.


INTENSIDAD DE LA I+D+i


El nivel de intensidad de la I+D+i (entendida como un porcentaje de ventas) de la industria automotriz y de componentes es, sin embargo, uno de los más bajos de entre todos los sectores (solo está por delante de la industria aeroespacial y de defensa). En el caso de los países europeos, el nivel de intensidad es del 5,5% y del 3,7% en el resto.


Este es sin duda uno de los mayores retos a los que se enfrenta la I+D+i de la industria de la automoción y componentes, pues refleja la falta de concienciación sobre cuán importante es la innovación en el sector del motor, como puede ser la reducción de emisiones o el software de un coche, por ejemplo, u otras tecnologías como las conexiones móviles, los ecosistemas basados en la nube o las nuevas soluciones de movilidad. Transmitir y poner en valor estos avances, al igual que lo hacen las empresas TIC, es un reto clave para la industria automotriz.

 

Aquí puedes el informe completo Leer más

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